Miles marchan en Puerto Rico contra la "dictadura" del ente fiscal impuesto hace diez años

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San Juan, 1 may (EFE).- Varios miles de personas marcharon este viernes en Puerto Rico por el Día del Trabajador, para repudiar la que denuncian como "dictadura" de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) que impuso hace diez años Estados Unidos a la isla, entre otros reclamos.

Con carteles como 'Junta, opresión colonial' o 'Grita Puerto Rico: Junta vete ya', los manifestantes marcharon desde la entrada del centro comercial Plaza Las Américas hasta las oficinas centrales de la JSF en 'La Milla de Oro', nombre con el que se conoce a la zona bancaria de Hato Rey, en San Juan.

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La JSF fue impuesta por el Congreso estadounidense en 2016 con el fin de reestructurar la multimillonaria deuda pública del archipiélago, un Estado Libre Asociado a EE.UU., y supervisar sus finanzas públicas.

"Hoy, diez años después de la imposición de la Junta, el país vive las consecuencias de un modelo económico que castiga a quienes trabajan y protege a quienes se enriquecen a costa del sufrimiento ajeno", expresó Israel Marrero, presidente del Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras (SPT).

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Marrero señaló que también protestaron en defensa de la Universidad de Puerto Rico, tras las decisiones de su presidenta de despedir a varios rectores de sus recintos; de las comunidades migrantes, víctimas de redadas; y de mejores condiciones laborales y salariales.

Al respecto, el secretario general del Local Sindical de la Asociación de Maestros, Ángel Pérez Hernández, sostuvo -en un comunicado- que el 1 de mayo obliga a fiscalizar las deudas pendientes con el magisterio y a exigir respuestas claras del Gobierno y del Departamento de Educación.

Entre las exigencias que mencionó Pérez Hernández están el pago de la carrera magisterial, salarios dignos para los maestros activos, un presupuesto justo para las escuelas públicas, la recuperación de derechos y beneficios, la protección del poder adquisitivo de las pensiones y el rechazo a la privatización de las escuelas.

"Hablar de una educación de calidad para el país exige atender con seriedad las condiciones de quienes la hacen posible. Cada reclamo del magisterio tiene un impacto directo en la escuela, en los estudiantes y en las comunidades", apuntó el líder sindical.

Por su parte, Rocío Sáenz, secretaria-tesorera del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU), expresó la solidaridad internacional con la clase trabajadora en Puerto Rico.

"Esta lucha es una sola. Desde EE.UU. también enfrentamos políticas neoliberales y antiobreras que afectan a nuestras comunidades. En el día de hoy, reafirmamos nuestro compromiso de combatirlas juntos, con organización y solidaridad internacional", resaltó Sáenz.

Las marchas de este año transcurrieron de forma pacífica, no como en otras ocasiones. En 2017, varios edificios sufrieron severos daños, entre ellos el del Banco Popular, al ser atacados con bates, palos y piedras por los manifestantes. EFE

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