Bruselas flexibiliza el control de fusiones entre empresas para crear campeones europeos

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Bruselas, 30 abr (EFE).- La Comisión Europea publicó este jueves la mayor revisión de las normas de control de fusiones y adquisiciones en dos décadas, con la que se ha marcado el objetivo de flexibilizar el examen de estas operaciones para favorecer el surgimiento de grandes grupos europeos en sectores clave que compitan a escala global.

El cambio principal es que Bruselas dará más peso al impacto de cada proceso de concentración a la innovación y las inversiones en lugar de limitarse a evaluar el efecto a corto plazo sobre los precios o el poder de mercado de la entidad resultante.

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El sector de las 'telecos' europeas ha sido especialmente activo pidiendo a la Comisión Europea que favorezca la consolidación de un mercado europeo de operadores muy fragmentado que cuenta con 44 operadores móviles con más de 500.000 suscriptores, frente a los ocho de Estados Unidos, cuatro de Japón y China y tres de Corea del Sur, según datos de la patronal Connect Europe.

Su actualización, además, es un pilar fundamental en los esfuerzos de la Unión Europea para impulsar su competitividad económica y, por eso, los cambios buscan favorecer el surgimiento de grandes grupos europeos en sectores clave que puedan competir con multinacionales de otras potencias, especialmente China y Estados Unidos.

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Tras este paso se abre ahora un plazo para que todas las partes interesadas remitan comentarios sobre los cambios propuestos de cara a la versión final de estas directrices que el Ejecutivo comunitario quiere adoptar formalmente antes de que acabe el año.

Aunque las directrices se aplican de manera horizontal a todos los sectores, una de sus metas es favorecer crecimiento de empresas europeas activas en sectores intensivos en uso de capital, como son las industrias de las telecomunicaciones, el transporte, la defensa, la energía o la farmacéutica.

El documento defiende, en particular, que favorecer un crecimiento empresarial que permita a las firmas europeas alcanzar el tamaño necesario para competir en mercados globales puede ser "positivo para la competencia y tener un impacto positivo en la economía y su competitividad, incluida la innovación y las inversiones".

El Ejecutivo comunitario dice que las concentraciones en este sentido serán "bienvenidas" y ve posibilidades especialmente en aquellas industrias con "elevada intensidad del capital y rápido I+D".

Pondrá especial atención a aquellas fusiones que pueden suponer "avances tecnológicos y económicos a través de nuevos productos", sobre todo si hay "pocas alternativas disponibles" a nivel global, o cuando resulten en "sinergias de I+D o faciliten proyectos de una magnitud que no sería factible de otra manera".

Por otro lado, el estudio del impacto de las operaciones se convertirá en un parámetro clave del análisis desde las dos perspectivas: tanto cuando una fusión impida o frene proyectos innovadores de una de las partes como cuando la combinación de sus actividades reduzca costes y permita a las compañías "ganar escala" e incentivar mayores inversiones e innovación.

Para el primero de los casos, el borrador plantea "un escudo de innovación" pensado para proteger a aquellas pequeñas empresas o 'start-ups' innovadoras que a menudo son adquiridas por firmas más grandes con el objetivo de frenar su desarrollo y sus innovaciones.

Bruselas estudiará también las "eficiencias" que planteen las operaciones, dando "el peso adecuado" a otros factores; en concreto, "teniendo en cuenta el cambio esperado que una fusión puede suponer para la capacidad de la empresa y sus incentivos para invertir e innovar".

De esta forma, las compañías involucradas en una fusión tendrán que demostrar que esta genera eficiencias "en forma de beneficios en sostenibilidad o resiliencia, innovaciones con potencial disruptor o que transforme mercados o efectos de generación de escala que reduzcan los costes unitarios o faciliten la financiación de inversiones necesarias". EFE