Lecornu reclama a TotalEnergies que reparta los beneficios excepcionales por la guerra

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París, 29 abr (EFE).- El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, pidió a TotalEnergies que reparta entre los consumidores los beneficios "excepcionales" que está obteniendo como consecuencia de la guerra en Oriente Medio, que ha provocado la escalada del precio de los carburantes.

Lecornu, que respondía a una pregunta en la sesión de control al Gobierno en el Senado, mostró su preferencia porque esos beneficios vayan directamente a los consumidores, y se refirió al dispositivo que TotalEnergies ha puesto en marcha desde el comienzo de esta crisis, para poner un tope al precio al que vende la gasolina y el gasóleo en sus estaciones de servicio en Francia.

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No obstante, advirtió de que no cierra "ninguna puerta", después de haber señalado que otra opción, que es la que más se ha utilizado en el pasado en Francia, sería aplicar un impuesto a esos beneficios.

"TotalEnergies -subrayó- tiene que posicionarse de una u otra forma sobre la manera de redistribuir".

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La reacción del primer ministro se produce después de que TotalEnergies anunció este miércoles que en el primer trimestre consiguió 5.810 millones de dólares de beneficios, un incremento del 51 % respecto al mismo periodo de 2025 que se explica por el tirón del petróleo y del gas a causa del conflicto en Oriente Medio.

El gigante petrolero francés aplica en sus gasolineras en Francia un tope de 1,99 euros en el precio de venta de la gasolina y de 2,25 para el diésel como una forma de gesto comercial pero también para calmar el debate político en el que se reclama que se le imponga una tasa excepcional.

La portavoz del Gobierno y ministra de Energía, Maud Bregeon, había pedido unas horas antes a TotalEnergies que mantenga esos topes, pero como Lecornu advirtió de que el Ejecutivo no descarta ninguna opción, y así se refirió a un posible impuesto nacional o a la iniciativa de cinco países de la UE para crear una tasa europea que gravaría los beneficios excepcionales del sector.

Por otro lado, el primer ministro francés explicó insistió en negar las alegaciones de la extrema derecha de que el Estado está sacando partido de esta crisis en términos de recaudación y descalificar las "cifras surrealistas" que han hecho circular.

Indicó que la subida de los precios de los carburantes ha supuesto un incremento de recaudación de 170 millones de euros por los impuestos y anunció que todo el dinero se dedicará a los dispositivos de apoyo que se han creado para los colectivos más afectados, como los agricultores, los pescadores o los transportistas.

"Cada euro adicional de fiscalidad se va a dedicar a los mecanismos de ayuda directa", aseguró. EFE