EEUU amenaza con sancionar a todo país que preste servicios a aerolíneas iraníes

Guardar
Imagen DOVIVVKWN5BSNPQLL2YOR3NFQA

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha advertido este lunes que su Departamento podrá sancionar a cualquier país que trabaje con aerolíneas iraníes y ha reclamado a todos los gobiernos que tomen "todas las medidas necesarias" para que las empresas que operen en su territorio no presenten servicios a las aeronaves de entidades radicadas en la República Islámica.

"Hacer negocios con aerolíneas iraníes sancionadas conlleva el riesgo de sufrir sanciones estadounidenses", ha afirmado Bessent en una publicación en redes sociales en la que ha asegurado que su cartera "ejercerá la máxima presión sobre Irán y no dudará en actuar contra cualquier tercero que facilite o realice negocios con entidades iraníes".

PUBLICIDAD

Al hilo, ha reivindicado asimismo que "los gobiernos extranjeros deben tomar todas las medidas necesarias para garantizar que las empresas en sus jurisdicciones no presten servicios a dichas aeronaves, incluyendo el suministro de combustible, catering, tasas de aterrizaje o mantenimiento".

El jefe del Tesoro ha enmarcado esta línea de acción en la denominada 'Operación Furia Económica' --en alusión a la ofensiva militar contra el país asiático bautizada como 'Operación Furia Épica'--, una arquitectura de sanciones que busca cerrar a Irán el acceso a bancos, seguros y pagos internacionales.

PUBLICIDAD

De hecho, en una segunda publicación, Bessent ha asegurado que "el bombeo (de crudo) pronto colapsará en Irán", donde, según él, "los líderes supervivientes de la Guardia Revolucionaria Islámica se encuentran atrapados como ratas ahogándose en una alcantarilla (y) la precaria industria petrolera iraní comienza a paralizar su producción debido al bloqueo estadounidense". "¡Próximamente, escasez de gasolina en Irán!", ha celebrado.

El secretario del Tesoro norteamericano ya confirmó la pasada semana que su cartera seguiría presionando a Irán, tras los anuncios del alto el fuego entre ambos países y de la continuación del bloqueo estadounidense contra los puertos iraníes. Su promesa fue seguida de un paquete de sanciones impuesto el viernes contra unas 40 entidades y buques vinculados a Irán, incluida la segunda refinería más grande de China que compra crudo iraní.