
Las autoridades de Malí han decretado un toque de queda inmediato de 72 horas en todo el distrito de Bamako --la capital del país-- tras un ataque, en una medida orientada a reforzar la seguridad y el orden tras la gran ofensiva desencadenada esta madrugada por grupos armados yihadistas y tuaregs en la capital del país, Bamako, y otras ciudades estratégicas.
Esta decisión ha sido adoptada este mismo viernes por el gobernador del distrito, Abdoulaye Coulibaly, quien ha alegado "necesidades de orden público", según un comunicado oficial difundido por la administración territorial.
La medida establece una prohibición total de circulación entre las 21.00 horas y las 06.00 horas (hora local) durante un periodo inicial de 72 horas, que podrá ser prorrogado "según la evolución de la situación". El toque de queda se aplica a la totalidad del territorio del distrito de la capital maliense.
De acuerdo con la decisión oficial (número 2026-0644/GDB-CAB), la restricción entra en vigor desde la fecha de su firma y obliga a las autoridades locales a garantizar su cumplimiento. En concreto, los subprefectos, alcaldes y responsables municipales, junto con los jefes regionales de los servicios de seguridad, serán los encargados de implementar la medida en sus respectivas jurisdicciones.
El texto subraya que la iniciativa responde a la necesidad de "proteger a los ciudadanos y facilitar las operaciones de seguridad", en un contexto marcado por recientes incidentes que han elevado la tensión en la capital.
Asimismo, la orden se apoya en el marco legal vigente, incluyendo la Constitución, la Carta de Transición revisada y diversas leyes relativas a la organización territorial, la seguridad y la gestión administrativa del país.
Por el momento, las autoridades no han detallado el alcance del ataque que ha motivado la imposición del toque de queda, aunque han insistido en que la medida es preventiva y podría ampliarse en función de la evolución de la situación sobre el terreno.