Praga, 24 abr (EFE).- El Fondo Estatal de Intervención Agrícola (SZIF) de la República Checa afirmó este viernes que el holding agroindustrial Agrofert, propiedad del primer ministro checo, Andrej Babis, hasta 2025, cuando sus activos personales pasaron a ser administrados por un fondo fiduciario, podrá seguir recibiendo ayudas públicas.
SZIF, que actúa como principal organismo pagador de las subvenciones agrícolas procedentes de la Unión Europea (UE) y del presupuesto checo, había paralizado cautelarmente las subvenciones a las empresas de Agrofert.
La razón era el conflicto de interés de Babis, que ha quedado solucionado, según SZIF, tras transferir los activos de su conglomerado agroindustrial (unas 200 empresas) al fondo fiduciario RSVP Trust.
El SZIF, que supervisa el cumplimiento de la normativa de la UE, ha concluido además que Agrofert no debe devolver las subvenciones recibidas entre 2017 y 2021, cuando Babis fue por primera vez primer ministro.
El ente, que depende del Ministerio de Agricultura, ha publicado en su web los análisis jurídicos que avalan esta decisión, "con el objetivo de explicar sus decisiones de forma abierta y clara, y evitar especulaciones o ambigüedades", una decisión que, sin embargo, fue criticada por la oposición parlamentaria.
Dicha oposición advierte del riesgo de que el país pierda más fondos europeos si la Comisión Europea no acepta finalmente el dictamen del SZIF y concluye que el conflicto de interés de Babis entre 2017 y 2021 obligan a Agrofert a devolver las subvenciones. EFE