París, 23 abr (EFE).- El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O'Flaherty, afirmó este jueves que no se puede privar a los inmigrantes de derechos fundamentales, con la excepción de los derechos políticos y de las condiciones que fije cada Estado para los derechos sociales.
En una entrevista telefónica con EFE, O'Flaherty señaló que "una vez que una persona se encuentra legalmente en uno de nuestros países, tiene derecho al pleno respeto de sus derechos humanos, el mismo pleno respeto de sus derechos humanos que se concede a los ciudadanos".
Preguntado sobre la controversia política que se ha generado en España en torno a la aplicación de la prioridad nacional, consideró que ese tipo de afirmaciones se basan en "interpretaciones erróneas de la realidad", porque los migrantes no viven "a expensas del resto de la sociedad".
Insistió en que hay que tener "muchísimo cuidado", porque "tenemos derechos humanos porque somos humanos, no porque seamos ciudadanos" y en que la defensa de los derechos humanos "es fundamental para el Estado de derecho democrático moderno, del que podemos estar tan orgullosos en Europa".
Preguntado sobre si el acceso a ciertos derechos se puede restringir a los inmigrantes que están en situación irregular, respondió que "siguen teniendo derechos humanos", aunque "es posible que no tengan el mismo estatuto legal en cuanto a los derechos para permanecer en el país".
"Pero -añadió- en términos de derechos humanos fundamentales, derechos económicos, derechos civiles, derechos sociales, no tanto políticos pero para el amplio conjunto de derechos que se te aplican porque eres un ser humano, no como ciudadano, no puede haber una prioridad, no puede haber una clasificación".
Puntualizó que en el caso de los derechos sociales, pueden estar sometidos a las condiciones que se fijen en cada Estado, pero sin negar los derechos fundamentales.
"No se puede decir que una persona tiene más derechos que otra simplemente basándose en la ciudadanía o por el pasaporte que tenga", concluyó O'Flaherty, que lleva desde enero de 2024 en este cargo dentro del Consejo de Europa, que vela por los derechos humanos en el continente y es independiente de las instituciones de la UE.
El jurista irlandés, que también fue miembro del Comité de Derechos Humanos de la ONU, destacó que la regularización de migrantes sin papeles que se ha puesto en marcha en España es un paso "increíblemente alentador" que constituye "un buen ejemplo, que puede servir a corregir el discurso en toda Europa".
O'Flaherty subrayó que "otros Estados deberían prestar mucha atención" a una regularización que permite presentar la inmigración "como algo positivo y enriquecedor para nuestras sociedades".
Se quejó de las políticas migratorias que dominan en Europa y señaló que aunque "tenemos todo el derecho a controlar la puerta", "necesitamos vías legales, seguras" para los migrantes que quieren entrar en Europa.
Sobre todo porque la inmigración no va a desaparecer, teniendo en cuenta que los factores que están en el origen de esos movimientos de población "se están fortaleciendo". A ese respecto, citó las guerras o la desertificación que avanza en el norte de África.
Preguntado sobre la posición minoritaria de España dentro de Europa en el tratamiento de la inmigración, respondió que esta regularización sirve precisamente para preguntarse si la tendencia en el continente "va por el camino equivocado".
O'Flaherty no quiso entrar en el debate político en España sobre esa cuestión: "No me interesa ni la derecha ni la izquierda. Me interesa el cumplimiento de las obligaciones internacionales vinculantes en materia de derechos humanos y por eso celebro enormemente lo que ha hecho España". EFE