
Los Reyes Felipe y Letizia han presidido este jueves la entrega del Premio Cervantes 2025 al escritor mexicano Gonzalo Celorio en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, una ceremonia sobria y cargada de simbolismo que reafirma el compromiso de la Corona con la cultura y la lengua española. El acto se ha celebrado este 23 de abril, día del Libro y del aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes, en la ciudad que vio nacer al autor de 'El Quijote', siguiendo la tradición de que la entrega se haga en este emblemático enclave.
Al llegar a la universidad, el Rey Felipe fue el primero en aparecer, caminando a paso firme hacia el Paraninfo con su esmoquin de gala, siempre con el semblante serio y protocolario propio de la ocasión. Antes de encontrarse con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz-Ayuso, el monarca se detuvo para mostrar su respeto a la bandera de España, un gesto institucional que abrió la jornada rodeado de autoridades académicas y políticas.
Minutos después hizo su entrada la Reina Letizia, acompañada por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, repitiendo el mismo saludo a la enseña nacional y adoptando luego una actitud cercana. Una vez reunidos ambos, los Reyes saludaron con sonrisa y un "buenos días" a la prensa y a los ciudadanos que se habían congregado en la plaza, antes de adentrarse juntos al Paraninfo para presidir el acto de entrega del galardón a Celorio.
Para el evento, Doña Letizia ha elegido un vestido lila violeta de la firma Carolina Herrera, un diseño de lana midi con mangas farol y detalles de lazo, similar al que ya lució en 2025 durante un viaje oficial a Bélgica. El conjunto lo ha complementado con un pequeño bolso de flores de Furla, salones nude de la marca Magrit y unos pendientes de oro rosa y diamantes, reforzando así su apuesta por un armario reciclado, elegante y muy medido, que se ha convertido en uno de los elementos más comentados dentro de una jornada centrada en la literatura y el reconocimiento a la obra de Gonzalo Celorio.