Imputada una ONG de derechos civiles en EEUU por "desviar" fondos a extremistas "para justificar su existencia"

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El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha anunciado este martes junto a la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) la imputación por hasta once cargos relacionados con fraude electrónico y blanqueo de capitales a la ONG de derechos civiles Southern Poverty Law Center (SPLC), a la que ha vinculado con desvíos de dinero a grupos extremistas "para justificar su existencia".

"Entre 2014 y 2023, el SPLC desvió secretamente más de 3 millones de dólares en donaciones a personas vinculadas a diversos grupos extremistas violentos, como el Ku Klux Klan, Aryan Nations y el Partido Nacionalsocialista de América", ha afirmado la cartera de Justicia en un comunicado en el que se hace eco de la acusación formal presentada por un gran jurado en el estado de Alabama.

En concreto, el fiscal general adjunto, Todd Blanche, que dirige el Departamento de Justicia en régimen de interinidad tras la salida de Pam Bondi, ha alegado que "el SPLC está creando racismo para justificar su existencia".

"El uso del dinero de los donantes para supuestamente lucrarse a costa de miembros del Ku Klux Klan no puede quedar impune", ha defendido Blanche, que ha prometido que el Departamento de Justicia "exigirá responsabilidades al SPLC y a cualquier otra organización fraudulenta que opere con el mismo modus operandi engañoso".

Asimismo, el director del FBI, Kash Patel, ha afirmado que esta ONG "mintió a sus donantes, prometiendo desmantelar grupos extremistas violentos, y en realidad pagó a los líderes de estos mismos grupos extremistas, incluso utilizando los fondos para que estos grupos facilitaran la comisión de delitos estatales y federales".

Según la acusación, a partir de la década de 1980, el SPLC, una organización sin ánimo de lucro en pro de la justicia racial en el sur de Estados Unidos, comenzó a operar una red clandestina de individuos vinculados a grupos violentos y extremistas, como el Ku Klux Klan, o que se habían infiltrado en dichos grupos bajo la dirección de la propia entidad.

En concreto, el Departamento de Justicia ha recogido que, conforme a lo expuesto en la imputación, la citada ONG "desvió entre 2014 y 2023 más de 3 millones de dólares en donaciones a individuos vinculados" a estos grupos, entre los que también ha destacado al Partido Nazi y al Movimiento Nacional Socialista.

Sin embargo, el director ejecutivo interino de SPLC, Bryan Fair, ha defendido que los responsables de la organización compartían "frecuentemente" información de informantes con las fuerzas del orden locales y federales, incluido el FBI, pero que ya no trabaja con informantes remunerados.

En un discurso difundido horas antes del anuncio de la cartera de Justicia, Fair ha subrayado que "estas personas arriesgaron sus vidas para infiltrarse e informar sobre las actividades de los grupos extremistas más radicales y violentos de nuestra nación".

Asimismo, ha alegado que, cuando la ONG empezó a trabajar con informantes, el movimiento por los derechos civiles estaba "en pleno auge", en un momento en el que se repetían "atentados con bombas en iglesias, violencia estatal contra manifestantes y asesinatos de activistas que quedaron impunes".

Por otra parte, el dirigente del Southern Poverty Law Center ha prometido que la organización se defenderá "enérgicamente" a sí misma, a su personal y su trabajo, y ha denunciado que "el Gobierno federal se ha convertido en un arma para desmantelar los derechos de las personas más vulnerables de nuestra nación y de cualquier organización como la nuestra que se oponga a ellos".