Berlín, 22 abr (EFECOM).- La vicepresidenta tercera del Gobierno de España y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, señaló este miércoles que los combustibles fósiles representan una gran "vulnerabilidad", en el marco del 17º Diálogo sobre el Clima de Petersberg, en el que el canciller alemán advirtió de que la acción climática debe ir siempre de la mano de la industria.
"Los combustibles fósiles presentan una gran vulnerabilidad, con lo cual esta agenda de transición energética y la agenda climática (...) son dos caras de la misma moneda y actuar para la eliminación de los combustibles fósiles para evitar esa adicción es una de las grandes prácticas y medidas que debemos seguir impulsando", dijo Aagesen a los medios en los márgenes del foro.
En un contexto "muy complicado geopolíticamente" ante el trasfondo de la crisis energética por la guerra en Oriente Medio, la ministra explicó que ha trasladado a los participantes el ejemplo de España, menos expuesta gracias a las energías renovables, lo que deriva en precios de la electricidad más asequibles.
La ministra aludió también a las reservas de queroseno, en una jornada en la que la Comisión Europea (CE) propuso que los países de la Unión Europea (UE) podrían compartir este combustible, ante la carestía generada por la guerra y señaló que la situación de España a corto plazo "es muy positiva".
El país ibérico cuenta con ocho refinerías que operan para maximizar la generación, aún cuando sólo importa el 20 % del consumo, resaltó Aagesen, que afirmó también que todavía no ha llegado el momento de liberar más reservas de petróleo, pues "aún queda tiempo por delante" del plazo de 90 días disponible.
En el foro, en el que se dan cita todos los años delegaciones estatales y representantes de organizaciones internacionales para abordar los preparativos de la próxima conferencia del clima -en este caso la COP31 en noviembre en la ciudad turca de Antalya- intervino también el canciller alemán, Friedrich Merz.
El político conservador insistió en que la acción contra el cambio climático debe ir siempre de la mano de la industria y tener en cuenta la competitividad económica, pues de lo contrario no podrá mantener el apoyo de la población.
"La protección del clima no debe poner en peligro la base industrial en Alemania y en otros países", dijo, y advirtió de que "la desindustrialización no será aceptada por la gente y acabará si no por obstaculizar la innovación".
El ministro de Medio Ambiente turco, Murat Kurum, señaló también al sector privado como "actor fundamental" en la lucha contra el cambio climático, ya que la descarbonización industrial puede reforzar la competitividad, la seguridad energética y la resiliencia económica, lo que supone "una enorme oportunidad".
También el primer ministro australiano, Anthony Albanese, que intervino por videoconferencia, llamó "a afrontar el desafío ambiental del cambio climático aprovechando al mismo tiempo las oportunidades económicas de la energía limpia".
El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, se mostró, por su parte, confiado en que los gobiernos responderán de manera decidida a la actual crisis de combustibles fósiles, como respondieron a las del petróleo en 1973 y 1979 y a la del gas en 2022.
Recordó que, tras la crisis de los años 70, "hubo una gran respuesta estratégica en el ámbito energético", por la que se maximizó la eficiencia, reduciéndose por ejemplo a la mitad el consumo de gasolina de un coche promedio, mientras el petróleo ha pasado de representar aproximadamente un tercio de la generación eléctrica al 2 % hoy en día.
"Por ello, espero que haya una respuesta similar en todos los sectores: la industria automotriz, el sector eléctrico y la industria en general", dijo, y señaló que es tarea de los gobiernos "diseñar políticas energéticas que mantengan la competitividad de las industrias actuales y preparen el camino para las del futuro".
Berlín, 22 abr (EFECOM).- El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, se mostró este miércoles confiado en que los gobiernos responderán de manera decidida a la actual crisis de combustibles fósiles causada por la guerra en Irán, similar a cómo respondieron a las anteriores tres, especialmente tras las crisis de los años 70.
Durante el segmento de alto nivel del 17º Diálogo sobre el Clima de Petersberg, municipio alemán, Birol reiteró que "estamos enfrentando la mayor crisis energética de la historia" por la guerra que EE.UU. e Israel lanzaron contra Irán y que se amplió a los países del golfo Pérsico y derivó en el bloqueo de Ormuz, por el que pasaba una cuarta parte del crudo mundial antes del conflicto.
El economista y experto en energía turco recordó que ha habido tres crisis anteriores en los últimos 50 años: las crisis del petróleo de 1973 y 1979 y, hace cuatro años, la crisis del gas natural por la guerra de Rusia contra Ucrania.
"La cantidad de petróleo y gas que hemos perdido en esta guerra es mucho mayor que la de las tres crisis anteriores juntas. Además, estamos perdiendo materias primas vitales: productos petroquímicos, fertilizantes, helio, azufre, y, en conjunto, es un problema muy grave", subrayó Birol.
Sin embargo, el director ejecutivo de la AIE también recordó que, tras la crisis del petróleo de los años 70, "hubo una gran respuesta estratégica en el ámbito energético".
Por ejemplo, dijo, antes de la crisis, un coche promedio necesitaba unos 20 litros de gasolina para recorrer 100 kilómetros y, como respuesta, la industria automovilística cambió rápidamente y ese consumo se redujo a 10 litros.
"La eficiencia pasó a ser central", subrayó.
También dijo que en Brasil el éxito de la bioenergía "es hijo de aquellas crisis" y, por otra parte, alrededor del 40 % de las centrales nucleares actuales se construyeron entonces.
Asimismo, añadió, se vio un cambio importante en la mezcla energética, ya que antes de la crisis, el petróleo representaba aproximadamente un tercio de la generación eléctrica, mientras que hoy en día es solo alrededor del 2 %.
"¿Por qué digo esto? Porque creo que habrá una respuesta similar a la crisis actual en el ámbito energético", afirmó Birol.
"Y hoy estamos en mejor situación que hace 50 años, porque contamos con muchas tecnologías disponibles y rentables", señaló.
Indicó que, según el último informe de la AIE, el año pasado, del total de nuevas centrales eléctricas instaladas en el mundo, el 75 % correspondió a energías renovables y el 25 % a carbón, petróleo, gas y nuclear juntos.
Además, las instalaciones de baterías aumentaron un 40 % en un solo año y la generación nuclear alcanzó un máximo histórico.
Las ventas de coches eléctricos crecieron significativamente, dado que solo en el sudeste asiático aumentaron un 100 %, destacó.
"Por ello, espero que haya una respuesta similar en todos los sectores: la industria automotriz, el sector eléctrico y la industria en general", en esta ocasión, confió.
"Ahora corresponde a los gobiernos diseñar políticas energéticas que mantengan la competitividad de las industrias actuales y preparen el camino para las industrias del futuro. Es una gran oportunidad", indicó Birol.
El director ejecutivo de la AIE señaló también en este contexto que la COP31, que se celebrará en noviembre en la ciudad turca de Antalya, "será clave para demostrar que ésta es una oportunidad única para rediseñar el mapa energético mundial y reducir las emisiones".
Berlín, 22 abr (EFECOM).- El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó este miércoles que la acción contra el cambio climático debe ir siempre de la mano de la industria, pues de lo contrario no podrá mantener el apoyo de la población.
"La política climática ha de ser multilateral, ambiciosa y efectiva. Eso le granjea el apoyo público mientras mantiene nuestras economías competitivas", declaró en su discurso durante el 17 º Diálogo sobre el Clima de Petersberg.
El político conservador resaltó que el enfoque de su Gobierno se centra en la innovación y en la tecnología, y que a su juicio una política de futuro efectiva debe integrar diferentes ámbitos interconectados como el clima, la economía y la energía.
"La protección del clima no debe poner en peligro la base industrial en Alemania y en otros países", dijo y advirtió de que "la desindustrialización no será aceptada por la gente y acabará si no por obstaculizar la innovación".
Por el contrario, "un progreso real depende de una cooperación fuerte con la industria", aseguró Merz.
Como ejemplo citó la industria de la energía limpia, un "motor de crecimiento global" del que se espera que en unos años alcance un valor de dos billones de dólares.
En Alemania, el sector ha crecido desde 2010 a una velocidad un 50 % más rápida que la del PIB en general, agregó.
El canciller explicó que su país está dispuesto a realizar una contribución en la lucha contra el cambio climático, puesto que los alemanes, a pesar de representar sólo el 1 % de la población del planeta, son responsables del 2 % de las emisiones.
Por ello, su Gobierno apoya a las empresas para liberar todo su potencial innovador, busca reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles desde una perspectiva de seguridad y mantendrá al país como un donante importante para la financiación pública de la acción climática.
Merz aludió también a la situación generada por la guerra en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz, que a su juicio se mantendrá "turbulenta" por el tiempo previsible.
Por ello, hay que contar con unos mercados de materias primas "volátiles a corto y medio plazo" y estar preparados para que algunos actores intenten explotar las dependencias en las cadenas de suministro para ejercer presión política, señaló.
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