Montevideo, 21 abr (EFE).- La desigualdad de ingresos en Uruguay se mantuvo estable durante el año 2025 y no registró cambios estadísticamente significativos respecto al ejercicio anterior, con una brecha de pobreza del 3,5 % y un coeficiente de Gini de 0,404, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Según el informe de distribución del ingreso publicado por el organismo uruguayo y elaborado a partir de la Encuesta Continua de Hogares, los principales indicadores de disparidad económica del país suramericano se mantuvieron dentro del margen de error habitual.
El documento detalló que la brecha de pobreza, que mide el ingreso que le falta a la población por debajo de la línea de pobreza para alcanzarla, obtuvo una leve disminución de una décima en comparación con el 3,6 % registrado en 2024.
Por su parte, el indicador de la severidad de la pobreza se mantuvo en el 1,5 %.
En cuanto al ratio de ingresos -que calcula la diferencia entre lo que percibe de media el 10 % más rico y el 10 % más pobre- registró un ligero incremento al pasar de 12,1 en 2024 a 12,4 en 2025.
Sin embargo, el INE reiteró que la magnitud de estos movimientos no permite afirmar que existan variaciones estructurales de importancia.
El análisis territorial reflejado en el coeficiente de Gini departamental evidenció que Montevideo, Salto y Canelones continúan siendo los departamentos (provincias) con mayor nivel de desigualdad en la distribución de sus ingresos.
En el extremo opuesto, los departamentos de San José, Colonia, Lavalleja y Flores destacaron por presentar los menores niveles de asimetría económica de Uruguay.
El pasado lunes, el organismo publicó que un 16,6 % de las personas en el país suramericano estuvieron durante el año pasado bajo la línea de pobreza, un 0,7 % menos que el dato registrado en 2024.
Por otro lado, el INE indicó que las personas que se encontraban bajo la línea de indigencia aumentaron del 1,5 % al 1,7 %.
Al analizar la incidencia de la pobreza según grupos de edades y ascendencia étnico-racial, el informe detalló que un 29,1 % de los niños hasta los seis años y un 28,7 % de las personas afrodescendientes que viven en Uruguay se encuentra bajo la línea de pobreza.
En cuanto a la dimensión de género, el documento concluye que la exclusión económica afecta en mayor medida a las mujeres, quienes registran un 16 % de incidencia frente al 9,7 % observado en la población masculina del país. EFE