Nueva Delhi, 17 abr (EFE).- El Parlamento indio rechazó este jueves la controvertida reforma constitucional que pretendía duplicar su número de escaños y reservar un 33 % para las mujeres, una victoria para la oposición que denunciaba la medida como una maniobra para alterar el equilibrio de poder en el país.
"Hoy se vivió una escena insólita en el Lok Sabha (la Cámara Baja del Parlamento). El Congreso, el TMC, el DMK y el Partido Samajwadi impidieron la aprobación del proyecto de ley de enmienda constitucional", confirmó el ministro del Interior, Amit Shah, en una publicación de X tras la sesión parlamentaria.
Con 298 votos a favor y 230 en contra, el proyecto fue rechazado en la Cámara Baja del Parlamento al no alcanzar la mayoría de dos tercios requerida para las reformas constitucionales.
Las mujeres actualmente ocupan alrededor de 14 % de los escaños de la Cámara Baja de la India, una cifra menor que el promedio de 21,5 % registrado en los parlamentos de Asia, según datos de la Unión Interparlamentaria de 2024.
El ministro calificó el bloqueo de la oposición como un "insulto al Nari Shakti (poder femenino)".
El líder de la oposición, Rahul Gandhi, respondió que el proyecto "no tiene nada que ver con las mujeres", y acusó al Gobierno de usarlo como un "chantaje" para imponer un nuevo mapa electoral que perjudica a los estados del sur, del noreste y a las regiones más pequeñas del país.
Este paquete de reformas incluía una redistribución de los distritos electorales basada en los datos actuales de población, un ajuste que daría un peso abrumador a los estados del norte (más pobres y con mayor población), en detrimento de los estados del sur, más prósperos pero con menores tasas de natalidad.
La propuesta gubernamental buscaba aumentar de 543 a 850 los escaños de la Cámara Baja, y de aprobarse, la India pasaba a tener la segunda cámara de representantes electos más numerosa del mundo.
El reparto actual de escaños en la India data de 1973 y permanece congelado basándose en el censo de 1971 pese a que la población casi se ha triplicado desde entonces hasta superar los 1.400 millones de personas. Esto ha generado una anomalía democrática en la que cada diputado representa a una media de más de 2,5 millones de habitantes, una de las cargas demográficas por legislador más altas del mundo.
Este desenlace deja al partido del primer ministro, Narendra Modi, sin la reforma clave de la legislatura y refuerza la unidad del bloque opositor, que ha logrado frenar un cambio estructural en el sistema electoral indio. EFE