En libertad bajo fianza un condecorado militar acusado de cometer crímenes de guerra en Afganistán

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La Justicia de Australia ha puesto este viernes en libertad bajo fianza al exmilitar Ben Roberts-Smith, uno de los más condecorados del país y que fue imputado a principios de abril por cometer presuntos crímenes de guerra durante su despliegue en Afganistán entre los años 2009 y 2012.

Roberts-Smith, que se ha convertido en el segundo soldado australiano en ser acusado de cometer este tipo de delitos, ha podido abandonar así el centro penitenciario de Silverwater, situado en la localidad australiana de Sídney, en un vehículo con cristales tintados que ha sido escoltado por dos coches oficiales.

Tras pasar más de una semana bajo custodia, el veterano de guerra de 47 años ha podido salir de la cárcel a las 17.30 horas (hora local), según informaciones recogidas por la cadena de televisión ABC News.

Su equipo legal ha señalado que el caso "carece de precedentes" y "abarca un terreno legal inexplorado", al tiempo que han argumentado que probablemente "duraría años y presentaría numerosos giros inesperados". En este sentido, han apuntado a que la "imparcialidad en el proceso" podría verse "comprometida" si el militar tuviera que defenderse estando bajo custodia.

La Fiscalía, sin embargo, ha mostrado su oposición a esta puesta en libertad por considerar que existe un "grave riesgo de fuga" y que el propio Roberts-Smith podría interferir en las declaraciones de los testigos. Además, el veterano ha asegurado que las acusaciones en su contra son una "difamación" y suponen un "escándalo".

El hombre, que fue condecorado con la Cruz Victoria, ha sido detenido tras cinco años de investigación en su contra y, en caso de ser hallado culpable, podría enfrentarse a una pena máxima de cadena perpetua. La Policía de Australia ha afirmado que las víctimas eran afganos desarmados que "no habían tomado parte en las hostilidades en el momento en que fueron asesinados".

Las autoridades han indicado que, en caso de que existan más pruebas sobre la posible implicación de terceros, "estos serán sin duda imputados". Sin embargo, han aclarado que estos hechos afectan a una parte "reducida" de las fuerzas de seguridad del país y han defendido que la gran mayoría del personal militar actúa "de acuerdo a la ley" vigente.

Hasta la fecha, se han abierto 53 casos, de los cuales 39 han sido cerrados por falta de pruebas suficientes, mientras que otros diez continúan abiertos. Esta es, de hecho, la segunda vez que un militar australiano es imputado por este tipo de delitos, si bien ese segundo caso aún no se ha resuelto ante los tribunales.