Carmen Menéndez
Lyon (Francia), 14 abr (EFE).- La reina Sofía y la princesa Muna de Jordania protagonizaron este martes en Lyon la jornada inaugural de la 37.ª Conferencia Internacional de la Enfermedad de Alzheimer, en la que ambas comparten décadas de implicación como embajadoras internacionales de la lucha contra uno de los mayores retos sanitarios y sociales del siglo XXI.
La princesa jordana fue la primera en llegar al Palacio de Congresos de Lyon (sureste de Francia), seguida poco después por la reina emérita española. Ambas fueron recibidas por responsables de la organización y mantuvieron un breve encuentro antes de participar en el acto inaugural de la conferencia, que reúne hasta el jueves a más de un millar de expertos, investigadores y representantes institucionales de todo el mundo.
Actualmente, más de 55 millones de personas viven con demencia en el mundo, una cifra que crece a gran velocidad al ritmo del envejecimiento de la población. El impacto es 'masivo', en palabras de la presidenta de Alzheimer’s Disease International (ADI), Meera Pattabiraman, tanto por la presión sobre los sistemas sanitarios como por las consecuencias en las familias y cuidadores.
La conferencia de Lyon se presenta, en este contexto, como un espacio clave para avanzar en la respuesta global a la enfermedad. Bajo el lema 'Soluciones para hoy y para mañana', el encuentro aborda desde los avances en diagnóstico precoz y tratamiento hasta la necesidad de reforzar las políticas públicas y el apoyo social.
El objetivo de fondo es claro: convertir el Alzheimer en una prioridad política en cada país y a nivel global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva años reclamando planes nacionales eficaces, con financiación suficiente y marcos legislativos que garanticen su continuidad.
"Tenemos ciencia. Lo que necesitamos ahora es coraje para luchar contra el Alzheimer. Y necesitamos leyes. Porque un plan puede ser temporal, pero una ley dura en el tiempo", señaló durante una de las sesiones el neurólogo argentino Facundo Manes, en una intervención que resumió el sentir de muchos de los participantes.
España es uno de los países donde este desafío se percibe con especial intensidad. Con una de las mayores esperanzas de vida del mundo, el Alzheimer se perfila como una de las principales amenazas para su sistema sanitario y social, ya que cerca de un millón de personas viven con demencia en el país, una cifra que podría duplicarse en las próximas décadas, según datos de los organizadores.
Según explicó Eva Nebot, de la Fundación Pasqual Maragall, el Alzheimer es ya la segunda preocupación sanitaria de los españoles, solo por detrás del cáncer, y el 68 % de la población reconoce su inquietud ante la enfermedad.
Al mismo tiempo, España se sitúa como el sexto país del mundo en producción científica sobre Alzheimer y demencia, lo que refleja un importante potencial investigador, dijo.
En los últimos años, distintas iniciativas han tratado de situar esta cuestión en el centro de la agenda pública, como la creación del Observatorio del Alzheimer y las Demencias, impulsado por la Fundación Pasqual Maragall, o la elaboración de propuestas para reforzar la prevención, el diagnóstico y la atención a los pacientes.
En este escenario, la figura de la reina Sofía adquiere un significado particular. Su implicación a lo largo de décadas, a través de la Fundación Reina Sofía y de su participación en foros internacionales, la ha convertido en una de las personalidades más reconocibles en la defensa de esta causa.
Su presencia en Lyon, junto a la princesa Muna de Jordania, subraya una idea que recorre toda la conferencia: la lucha contra el Alzheimer no se libra solo en los laboratorios, sino también en el terreno de la conciencia social y la voluntad política.
En un mundo que envejece rápidamente, el reto ya no es solo científico. Es, sobre todo, una cuestión de cómo las sociedades deciden cuidar, acompañar y proteger a millones de personas ante una enfermedad que sigue avanzando, subrayaron los organizadores.EFE
(foto)