Los observadores resaltan la participación récord en Hungría pese al escenario favorable a Orbán y su partido

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Los observadores internacionales desplegados durante las elecciones parlamentarias este domingo en Hungría han puesto de relieve la participación "récord" que hubo en los comicios en los que se terminó imponiendo el opositor Péter Magyar pese a que el sistema beneficiaba de antemano al primer ministro saliente, Viktor Orban.

Así lo han trasladado en un comunicado conjunto las delegaciones de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y la de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), después de que el candidato de Tisza se impusiera al partido gobernante este domingo.

Los observadores constatan que se produjo una "implicación activa" por parte de la población, "con una participación récord y una elección genuina, pero no hubo igualdad de condiciones" dado que el gobernante Fidesz se benefició de las "ventajas sistémicas que diluyen la línea entre Estado y partido".

No obstante, añaden que "pese a que la campaña se vio empañada por retórica divisiva e infundada de miedo por parte del partido gobernante, incluidas denuncias sin sustanciar sobre injerencia extranjera anticipadas por el Gobierno, los candidatos fueron capaces de hacer campaña libremente".

En particular, los observadores llaman la atención sobre cómo Orbán y su partido se beneficiaron del "extendido uso indebido de cargo público y recursos, de los mensajes gubernamentales" así como de la cobertura mediática favorable debido al control de los medios públicos y las limitaciones a la prensa y también de las carencias en la regulación de la financiación electoral en Hungría.

Pese a todo ello, ha subrayado en declaraciones a Europa Press el jefe de la delegación de la Asamblea del Consejo de Europa y diputado del PP, Pablo Hispán, se produjo una "elección competitiva" en la que "se ha impuesto la abrumadora voluntad del pueblo húngaro".

Según Hispán, durante la jornada no se produjeron incidentes que pudieran afectar el resultado, que ha dado la victoria a Magyar con más de dos tercios de los escaños precisamente debido al sistema electoral que impuso el propio Orbán para consolidar las mayorías, sino que las anomalías se produjeron antes de la jornada electoral.

REFORMAS POR PARTE DE MAGYAR

"Esperamos que la abrumadora confianza" que han depositado los húngaros en Magyar "se transforme en reformas claras y alineadas con el fortalecimiento del Estado de derecho, el equilibrio de poderes y la democracia" y no suponga "cambiar un monopolio por otro monopolio", ha confiado el diputado del PP.

Por su parte, el coordinador especial de la OSCE, Sargis Jandanyan, ha resaltado en el comunicado que la elevada participación pone de manifiesto que "la retórica incendiaria del partido gobernante y el uso indebido del cargo no les desanimó de votar en cifras récord".

Los observadores inciden en que el marco legal, pese a que se han introducido algunos cambios técnicos y de procedimiento desde las últimas elecciones, sigue sin cumplir los compromisos de la OSCE y otros estándares internacionales para unas elecciones democráticas, incluida la prohibición expresa de uso indebido del cargo público y recursos para fines de campaña.

Según Eoghan Murphy, jefe de la Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos de la OSCE (ODIHR), "el partido gobernante se benefició en gran medida del uso indebido de los mensajes gubernamenales para ampliar los mensajes de campaña, la supresión de los límites de gasto así como el incremento significativo del gasto público para los grupos parlamentarios antes de las elecciones", lo cual contribuyó a "distorsionar el terreno de juego".