Teherán, 13 abr (EFE).- El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, afirmó este lunes que Irán y Estados Unidos estuvieron a "un paso" de firmar un acuerdo en las negociaciones en Pakistán, algo que no se logró, dijo, por las exigencias "maximalistas" y los "cambios de las reglas" por parte de Washington.
"Cuando estábamos a un paso del 'Memorándum de Entendimiento de Islamabad', nos topamos con maximalismo, cambios de las reglas del juego y un bloqueo", dijo el jefe de la diplomacia iraní en X.
Araqchí recordó que se trató de las negociaciones de más alto nivel desde la fundación de la República Islámica en 1979 con Estados Unidos y que su país "dialogó de buena fe con EE. UU. para poner fin a la guerra".
"No se ha aprendido nada", aseguró.
Y dijo que la "buena voluntad engendra buena voluntad", mientras que la "enemistad engendra enemistad".
Irán y Estados Unidos mantuvieron conversaciones directas en Pakistán el sábado, en unas negociaciones lideradas por el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance.
Tras 21 horas de negociaciones, Vance afirmó en una comparecencia ante los medios que no había visto un "compromiso firme" por parte de Irán para no disponer de un arma nuclear a largo plazo y abandonó Islamabad.
Tras ello, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció ayer que su país bloqueará el estrecho de Ormuz, una medida que entrará en vigor este lunes a las 14.00 GMT.
Irán ha mantenido cerrada esta vía estratégica, por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial, en represalia por la ofensiva estadounidense e israelí iniciada el 28 de febrero contra la República Islámica. EFE
Últimas Noticias
Super Mario se mantiene líder de taquilla y alcanza los 628 millones de recaudación
Portugal felicita a Péter Magyar por su victoria en las elecciones húngaras
To Lam visita China en su primer viaje como jefe de Estado para reunirse con Xi Jinping
Sánchez se reúne en Pekín con el CEO de Xiaomi para atraer nuevas inversiones a España

El Ibex 35 cae un 1,1% en la apertura y se queda al borde de los 18.000 puntos, con el Brent disparado
