Un juez de EEUU acusa al Pentágono de violar una orden judicial al sacar a la prensa de sus dependencias

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Un juez federal de Estados Unidos ha afirmado este jueves que el Departamento de Defensa violó una orden judicial al decidir retirar a los periodistas acreditados del Pentágono, al calor de la sentencia --derivada de una denuncia del diario 'The New York Times'-- que anuló la restrictiva política de prensa que en octubre de 2025 provocó la salida de decenas de periodistas de varios de los más destacados medios de comunicación estadounidenses de las dependencias de la cartera dirigida por Pete Hegseth.

"El Departamento ha respondido a la instrucción expresa del Tribunal de devolver las Credenciales Alternativas para las Instalaciones del Pentágono (PFAC, por sus siglas en inglés) que tenían los periodistas de 'The (New York) Times' y restablecer el acceso al Pentágono que conllevaban dichas credenciales, restringiendo en cambio ese acceso a todos los periodistas", ha expuesto el juez Paul Friedman, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, en un documento de opinión de 20 páginas al que ha tenido acceso Europa Press.

En el mismo, ha manifestado que "esta respuesta desobedece las directivas explícitas del Tribunal e ignora los principios constitucionales que sustentan su opinión", por lo que, al final de su escrito, ha anunciado la emisión desde la citada corte de una orden que exige que un funcionario del Pentágono con conocimiento directo de la misma firme una declaración jurada antes del 16 de abril, en la que se describan las medidas adoptadas para garantizar el cumplimiento del fallo que anulaba las restricciones a la prensa.

A lo largo del texto, el magistrado ha mostrado su oposición a la llamada "política provisional" impulsada por la cartera que dirige Pete Hegseth, anunciada el 23 de marzo y que ordenaba el cierre del llamado corredor de corresponsales, una zona empleada durante décadas por la prensa para cubrir las noticias del Departamento de Defensa, desplazando a los medios de comunicación a un anexo ubicado en el exterior de las dependencias que, según el anuncio, "estará disponible cuando esté listo".

Esta decisión fue para Friedman la invocación de "un lenguaje ligeramente diferente para lograr el mismo resultado inconstitucional". "La restricción de los derechos de la primera enmienda es peligrosa en cualquier momento, y aún más en tiempos de guerra", ha advertido el juez, que ha denunciado que "la supresión de la libertad de expresión política es propia de una autocracia, no de una democracia".

De hecho, el magistrado ha criticado "el intento del secretario de Defensa de dictar la información que recibe el pueblo estadounidense, de controlar el mensaje para que el público solo escuche y vea lo que el Secretario y la Administración (de Donald) Trump quieren que escuche y vea".

"La Constitución exige algo mejor. El pueblo estadounidense también lo exige", ha rebatido, afirmando que el tribunal ha recibido en las últimas semanas "decenas de cartas y postales de gente de a lo largo del país explicando lo que la primera enmienda significa para ellos".