Madrid, 10 abr (EFE).- La tensión diplomática entre los Gobiernos de España e Israel arreció este viernes con motivo de la guerra del Líbano y las duras críticas por ello del jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, a las que respondió el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Sánchez pidió a la UE que suspenda el acuerdo de asociación con Israel para evitar que el Líbano se convierta "en una nueva Gaza".
Aludía a la actual operación militar israelí en territorio libanés, donde han muerto más de 1.950 personas según el centro local de emergencias, y la ofensiva en la franja palestina de Gaza, que ha causado más de 72.000 muertos, según las autoridades gazatíes.
El gobernante español se expresó así después de la última advertencia de Netanyahu sobre el "precio" que pagará España por su "guerra diplomática" contra su país.
Esta tirantez creció en una jornada delicada, en la que Irán advirtió de que su participación en la reunión negociadora con Estados Unidos en Islamabad (Pakistán) de este sábado para poner fin a la guerra depende de que el alto el fuego se extienda al Líbano, donde Israel justifica los ataques para responder a la milicia chií Hizbulá.
Así, Sánchez instó de nuevo a los miembros de la UE a suspender el acuerdo de asociación con Israel debido a las violaciones "flagrantes" del derecho internacional humanitario que está cometiendo, según dijo en el European Pulse Forum de Barcelona.
Ya el miércoles, en redes sociales, calificaba de "intolerable" el desprecio de Netanyahu por la vida y por el derecho internacional.
En consecuencia, el Ministerio de Exteriores de Israel prohibía hoy la entrada de los representantes españoles al Centro de Coordinación Cívico Militar, un organismo para supervisión del alto el fuego en la Franja de Gaza, por el "sesgo antiisraelí tan flagrante" del gobierno de Sánchez.
A este anuncio, le siguió un videomensaje en la red social X del propio primer ministro israelí en el que sube el tono y ordena la expulsión de los representantes españoles -en este caso España tiene un solo miembro observador- con el argumento de que Sánchez libra "una guerra diplomática" contra su país.
"No estoy dispuesto a tolerar esta hipocresía ni esta hostilidad. No permitiré que ningún país libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato por ello", declaró el primer ministro de Israel.
Sin mencionar a Netanyahu, Sánchez pidió a la UE que actúe con coherencia y empatía y responder a un país, Israel, que está "atropellando y violando" muchos de los artículos de ese acuerdo de asociación.
Meses atrás, el gobernante español también había sido muy crítico con la dura campaña militar de Israel en Gaza después de que el brazo armado del movimiento islámico Hamás matara a 1.200 personas y secuestrara a 250 en territorio israelí el 7 de octubre de 2023. Las fricciones entre los dos Gobiernos fueron muy frecuentes entonces.
También hoy, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, señaló que las descalificaciones de Israel contra España "son una vez más absurdas y calumniosas", en referencia a los últimos comentarios del Gobierno israelí, uno de cuyos ministros dijo de Pedro Sánchez que es "un completo y absoluto don nadie".
Albares, en una entrevista en la televisión pública española (TVE), acusó además a Israel de "intentar malograr" la negociación entre EE.UU. e Irán para frenar la guerra, incluso antes de que se reúnan en Islamabad, al continuar con los bombardeos en el Líbano.
En el choque verbal también entró la ministra española de Defensa, Margarita Robles, que exigió a Israel que respete el territorio del Líbano y "la vida e integridad" de los 10.000 cascos azules destacados allí.
Recordó el arresto esta semana "con violencia" de un casco azul español por parte de militares israelíes para insistir en que fue un "acto gravísimo".
La ministra también remarcó que "el Líbano tiene que estar necesariamente incluido" en un alto el fuego de la grave crisis bélica de Oriente Medio. No se puede "aceptar de ninguna manera" que haya bombardeos contra la población civil, incidió.
También en el Gobierno español, la vicepresidenta segunda, la izquierdista Yolanda Díaz, escribió en la red social Bluesky: "Toda la hostilidad contra los criminales de guerra y los genocidas, sí", sobre el videomensaje de Netanyahu.