Madrid, 6 abr (EFE).- El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aseguró que no ve "una posibilidad real" de una labor de mediación en la guerra de Oriente Medio e insistió en que si EE.UU. e Irán no están claramente involucrados será "muy difícil" reabrir el estrecho de Ormuz y lograr una desescalada.
Cuando se cumplen 38 días de la guerra en Oriente Medio y ante el nuevo ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, a Irán de atacar sus infraestructuras si no reabren el estrecho, Albares subrayó este lunes en una entrevista en la televisión pública española (TVE) que, en estos momentos, "todo indica" que la guerra, en todos sus frentes, va a mantenerse.
También aseguró que fue invitado a participar en la reunión virtual convocada por Reino Unido el pasado día 2 para ver qué se podía hacer para reabrir el estrecho de Ormuz, pero que declinó hacerlo. "España no va a estar en ninguna reunión en la que se pueda debatir cualquier tipo de intervención, de fuerza o de seguridad, que pueda escalar esta guerra", aseguró.
Según dijo, la negativa a que Estados Unidos utilice las dos bases de uso conjunto que tiene en España y su espacio aéreo para operaciones militares contra Irán "no ha tenido ninguna consecuencia diplomática" y subrayó que ninguna de las dos partes ha planteado la posibilidad de que EE.UU. deje esas bases, una aérea y otra naval que se ubican en el sur del país.
Ante las constantes amenazas de Trump a la OTAN por no participar en la operación, el responsable de la diplomacia española afirmó que la Alianza "no tiene un papel que jugar en Ormuz" y llamó a Europa a aceptar "esa invitación" de Estados Unidos "y dar un salto claro de soberanía e independencia también en materia de seguridad".
Para Albares, el papel que tiene que desempeñar Europa en esta guerra es de "moderación y mediación" y, aunque le gustaría que se actuara con más determinación, valoró que cada vez más países europeos compartan la posición de España de que "esta no es la guerra de Europa".
Insistió en que las consecuencias mundiales económicas de esta guerra "son muy graves", aunque dijo que el caso de España es distinto por contar con soberanía energética.
España ha aumentado en los últimos años el peso de las energías renovables, ya un 57% de la electricidad procede de estas energías y, en consecuencia, se ha reducido la dependencia del petróleo y el gas exterior. EFE