
Irán ha lanzado este domingo una nueva ola de ataques contra la infraestructura energética de la región que se han concentrado especialmente en las compañías estatales de Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait, donde han sido alcanzadas instalaciones petroquímicas y almacenes de petróleo, entre otros objetivos, sin que por ahora haya constancia de víctimas.
En Emiratos, restos de varios proyectiles iraníes derribados, según las autoridades, han provocado varios incendios en la planta petroquímica de Borouge, una operación conjunta la Compañía Nacional de Petróleo de Abú Dabi y la austriaca Borealis. Nuevos ataques, además, han provocado la suspensión provisional de las tareas de extinción.
El incendio de Bahréin ha sido declarado en un almacén perteneciente a la también compañía nacional Bapco Energies y ahora mismo se encuentra bajo control, según la agencia nacional de noticias del país.
Finalmente, la Corporación del Petróleo Kuwaití ha confirmado "atroces ataques iraníes" contra sus "instalaciones operativas y las de su subsidiaria Compañía de Industrias Petroquímicas".
"El ataque ha provocado incendios en varias de esas instalaciones y causó importantes pérdidas materiales, pero no se registraron heridos", ha manifestado el Gobierno kuwaití en un comunicado.