Cae una red de tráfico de migrantes y 'petaqueo' con 15 detenidos y siete 'narcolanchas' intervenidas

Las autoridades arrestaron a 15 implicados tras una operación en Almería y Granada que permitió decomisar siete embarcaciones rápidas, desmantelar una compleja estructura criminal y confiscar grandes reservas de combustible ligadas a la inmigración y el contrabando

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La investigación realizada desde septiembre de 2025 permitió a la Policía Nacional identificar al supuesto líder, conocido como K.A.M., quien coordinaba la adquisición y preparación de embarcaciones rápidas para facilitar la logística de otras organizaciones criminales en la zona de Almería y Granada. Según informó Europa Press, el reciente operativo ha supuesto la detención de quince personas, la intervención de siete ‘narcolanchas’ y la confiscación de grandes reservas de combustible destinadas tanto al tráfico de personas como al contrabando de carburante, práctica conocida como ‘petaqueo’.

Las autoridades ejecutaron el dispositivo el martes pasado, tras meses de seguimiento a raíz de varios episodios migratorios que apuntaban al funcionamiento de una estructura delictiva compleja. De acuerdo con Europa Press, los agentes procedieron a catorce registros en diferentes localidades, entre ellas Vícar, Viator, Huércal de Almería, Roquetas de Mar, El Ejido, Almería y Benalúa, esta última situada en la provincia de Granada, así como en una nave industrial vinculada a la organización.

La operación permitió descubrir un sistema de apoyo logístico a otras mafias para garantizar el suministro de gasolina y víveres en viajes de ida y vuelta a Argelia. La red llegó a transportar hasta ciento veinte garrafas de carburante en una misma noche, detalló Europa Press. Los investigadores identificaron que estos cargamentos tenían como destino embarcaciones que facilitaban el tráfico ilegal de personas y drogas entre España y el norte africano.

En el desarrollo de la investigación, la Policía determinó que la organización hacía uso de calas poco frecuentadas, como la Cala de la Invencible en Almería, para el suministro de combustible y avituallamiento durante la madrugada. Según consignó Europa Press, tales operaciones se realizaban bajo estrictas medidas de seguridad y con sigilo en naves industriales y cortijos situados lejos de la costa, lo que dificultaba su localización por parte de las fuerzas de seguridad.

El entramado criminal, según la información recopilada por Europa Press, se componía de un líder principal asistido por seis individuos. Dos cuñados del presunto cabecilla asumían responsabilidades en el transporte terrestre de embarcaciones y el traslado de migrantes. Un cuarto miembro hacía las veces de enlace logístico, encargado de reclutar pilotos y organizar la ocultación de las lanchas rápidas en diferentes puntos estratégicos. Otros tres sospechosos, ubicados en un nivel inferior en la jerarquía de la organización, prestaban soporte en tareas logísticas y cubrían las necesidades del pilotaje de embarcaciones prohibidas.

El seguimiento al líder de la organización llevó a las autoridades a detectar cómo, tras la preparación de una embarcación en el puerto de Aguadulce, se realizaron pruebas de navegación antes de ocultarla temporalmente en el camping de Viator. Finalmente, la lancha fue botada en Pulpí, lo que culminó en su interceptación por parte de las autoridades argelinas cuando viajaban a bordo dos migrantes, según detalló Europa Press.

Además del operativo desarrollado por la Policía Nacional, el medio Europa Press reportó que la organización ya había sido relacionada con otras acciones relevantes en el ámbito del tráfico de migrantes. Entre ellas figura la intervención de la Guardia Civil el 21 de febrero, cuando se localizó a treinta y un inmigrantes en la playa de Calabardina, Murcia, quienes habrían llegado en una embarcación operada por un colaborador del grupo y que contaba con tres motores de gran potencia.

Según publicaron varios medios locales citados por Europa Press, la red prestaba apoyo logístico permanente a otras mafias mediante la provisión de combustibles a gran escala, lo que daba a las embarcaciones la autonomía suficiente para completar trayectos de ida y vuelta a Argelia sin escalas intermedias. Esta infraestructura, sumada a la ocultación incesante de lanchas y bidones de gasolina en cortijos y naves diseminadas, permitía a la organización actuar con fluidez, adaptándose a los métodos de vigilancia policial y judicial.

La incautación de siete embarcaciones rápidas, descubiertas tanto en remolques como en espacios disimulados, supuso el desmantelamiento de uno de los componentes fundamentales de la red. Las investigaciones reflejan que el extenso dispositivo se orientó no solo hacia el arresto de los sospechosos, sino a la eliminación de la infraestructura material y logística con la que operaban, interrumpiendo tanto el tráfico de personas como el contrabando de combustible, ámbitos en los que la organización mantenía una actividad destacada en Almería y Granada.

La operación policial, según reiteró Europa Press, se centró en neutralizar la capacidad de la red para seguir abasteciendo a otras organizaciones de migración ilícita y tráfico de drogas, ya que la colaboración entre distintos grupos facilitaba trayectos entre el norte de África y la península ibérica en condiciones clandestinas. Las medidas incluyeron la confiscación de importantes reservas de gasolina almacenadas en garrafas y bidones, así como la localización de depósitos asociados a los contactos logísticos de la organización.

Por indicio de sus acciones, se constató la utilización de múltiples vehículos y remolques para el transporte terrestre de embarcaciones y suministros. Esta estrategia permitía el despliegue ágil de las lanchas rápidas, que a menudo quedaban ocultas hasta el momento de ponerse en marcha para completar travesías marítimas irregulares, dificultando la reacción policial ante movimientos repentinos.

La investigación de las fuerzas de seguridad, reseñada ampliamente por Europa Press, concluyó con la desarticulación de una estructura criminal definida, cuya fragmentación puso de manifiesto la capacidad de las autoridades para detectar y neutralizar circuitos clandestinos vinculados tanto al tráfico de personas como al denominado 'petaqueo'. La actuación afectó a diversos municipios y supuso la intervención coordinada de unidades especializadas, consolidando la respuesta policial frente a la elaboración y ejecución de operaciones ilegales de gran escala en el entorno de Almería y Granada.