Sánchez alerta de una pérdida de más de 100.000 millones en el Ibex 35 desde el inicio de la guerra en Irán

El jefe del Ejecutivo advierte de que los recientes enfrentamientos en Oriente Próximo han provocado consecuencias económicas, con fuertes caídas en la bolsa española y pérdidas millonarias en empresas, además de afectar los precios de la energía y el coste de vida

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La escalada del precio del diésel y del gas tras el inicio del conflicto en Oriente Próximo ha tenido efectos notables sobre el presupuesto de los hogares y empresas en España, según detalló el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en el Congreso de los Diputados. Sánchez enfatizó que, desde el comienzo de la guerra en la región, el diésel experimentó un incremento del 35%, mientras que el gas se encareció en un 95%. Esta situación formó parte de una advertencia más amplia sobre las repercusiones económicas que la confrontación armada está teniendo en la economía española.

De acuerdo con lo publicado por diversos medios, Sánchez explicó que el Ibex 35 sufrió un descenso del 9% durante el último mes, período coincidente con el desarrollo de los enfrentamientos en Oriente Próximo. El presidente enfatizó que este retroceso supuso una pérdida de capitalización bursátil superior a los 100.000 millones de euros entre las compañías españolas que integran el principal índice del mercado nacional. “El Ibex 35 ha acumulado una caída del 9%, lo que significa que las empresas españolas en tan solo un mes de conflicto han perdido más de 100.000 millones de euros”, expresó el jefe del Ejecutivo, según consignó la prensa.

Durante su comparecencia, Sánchez remarcó que ese desplome diario equivaldría a casi 5.000 millones de euros de valor bursátil perdido por jornada de conflicto. Tal como reportó la prensa, el presidente vinculó de modo directo las fuertes oscilaciones y descensos bursátiles con la incertidumbre y volatilidad asociadas al desarrollo de la guerra en el entorno de Irán. Esto, añadió, impacta directamente en la economía real, afectando la confianza de los inversores y complicando el acceso a financiación para diversas compañías del ámbito nacional.

Además del impacto en la cotización de las empresas, Sánchez advirtió sobre el efecto adverso que la crisis está generando en los precios de la energía y en el coste de vida en España. De acuerdo con Sánchez, la guerra ha desencadenado importantes subidas en productos esenciales para la economía nacional y el bienestar doméstico, específicamente los combustibles y el gas. Estas alzas presionan al alza los gastos energéticos tanto de la industria como de las familias.

Frente a este contexto, y según detalló el medio, Sánchez recordó que el Ejecutivo aprobó recientemente un plan de respuesta específico ante la guerra en Oriente Próximo, con el objetivo de contener el impacto económico y social de la crisis. Este programa, inspirado en las medidas adoptadas durante la invasión de Ucrania, está dotado con 5.000 millones de euros distribuidos en ayudas directas, acciones fiscales y otras iniciativas de apoyo que buscan resguardar a 20 millones de hogares y a 3 millones de empresas. Tal como refirió el presidente ante el Congreso, se trata del “mayor escudo social del conjunto de la Unión Europea” frente a una crisis internacional, tanto por volumen de recursos como por la amplitud de sectores protegidos.

Sánchez subrayó durante su discurso que la exposición de la economía española a los efectos de la guerra no se limita al terreno financiero o a los precios energéticos, sino que se traslada de forma tangible al día a día de la ciudadanía. “Evidentemente, cada bomba que cae en Oriente Medio acaba golpeando, y ya lo estamos viendo, al bolsillo de nuestras familias”, afirmó. El presidente también transmitió su confianza en que este plan de respuesta pueda recibir la validación del Congreso, con el propósito de que su despliegue contribuya a mitigar las consecuencias negativas de la crisis.

La comparecencia de Sánchez tuvo lugar a petición propia, en una sesión parlamentaria especialmente convocada para exponer la posición del Gobierno ante el conflicto en Oriente Próximo y las decisiones que se han adoptado al respecto. Según informaron los medios, el jefe del Ejecutivo describió la situación como una “guerra ilegal”, resaltando su repercusión transversal en la economía española, así como la necesidad de articular medidas extraordinarias y coordinadas con el resto de socios europeos.

Diversas fuentes parlamentarias citadas en medios de comunicación relataron que el debate en la Cámara Baja giró no solo en torno a la magnitud de las pérdidas económicas y los retos inmediatos, sino también a la necesidad de proteger a los sectores más vulnerables frente al aumento del costo de vida. De acuerdo con los datos presentados, el paquete de ayudas contempla subsidios directos, exenciones fiscales y fórmulas de flexibilidad administrativa para amortiguar el impacto inmediato de la crisis en los ámbitos doméstico y empresarial.

Según publicó la prensa, el seguimiento a la evolución del Ibex 35 y los sectores energéticos, así como el efecto que los cambios en el contexto internacional pueden tener sobre las materias primas y la actividad económica en el país, ocuparán parte de la agenda gubernamental y parlamentaria en las próximas semanas, a la espera de que el plan de respuesta reciba la ratificación legislativa y se concrete su implementación total.