Lorenzo Silva publica 'Con nadie' y respalda al Rey sobre la Conquista: No faltó a la verdad en nada"

Figura clave de la literatura, Silva presenta una obra que explora la historia de un militar enfrentado a dilemas éticos en la guerra civil y defiende la importancia de distinguir hechos documentados de interpretaciones en el relato histórico

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El vínculo sostenido a lo largo de décadas entre el general Miguel Campins y Francisco Franco, a pesar de sus diferencias profundas y trayectorias paralelas, constituye uno de los ejes narrativos que Lorenzo Silva desarrolla en su nueva obra. Silva señala que Campins y Franco coincidieron en múltiples etapas de sus carreras militares, desde las campañas africanas hasta el trágico final de Campins fusilado en Sevilla. El autor se pregunta por qué Franco, quien no mostró clemencia ni por su propio primo, sí intercedió por Campins, aunque sin éxito. A partir de esta interrogante, Silva presenta la noticia central: la publicación de su novela ‘Con nadie’, dedicada a la figura de Campins y el análisis de los dilemas éticos de los militares durante la guerra civil.

Según detalló Europa Press, Silva respaldó también al rey Felipe VI en torno a sus afirmaciones sobre la conquista de América, aclarando que “no faltó a la verdad en nada”. El escritor argumentó que la intervención del monarca se mantuvo en el terreno de los hechos comprobables, afirmando que la corona española promovió leyes de protección a los pueblos indígenas desde el inicio de la conquista. Silva agregó que, aunque esas leyes muchas veces no se aplicaron de manera adecuada y hubo abusos documentados por parte de conquistadores españoles, lo relevante para la discusión histórica es distinguir entre hechos probados e interpretaciones posteriores. En sus palabras, “cuando uno se queda en los hechos hay poco que objetar”.

Al referirse a la actual presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y las demandas de disculpas públicas dirigidas al Estado español, Silva destacó que tales pedidos parten de una agenda política contemporánea, indicando: “ningún conquistador español ha abusado de Claudia Sheinbaum y seguramente tampoco de ningún ascendiente suyo”. Según consignó Europa Press, el escritor consideró que este tipo de debates se alejan de los hechos históricos y entran en interpretaciones ligadas a intereses políticos del presente.

Al explorar el contexto de la novela, Silva sitúa a Miguel Campins como comandante militar de Granada durante tres días críticos, entre el 18 y el 20 de julio de 1936, en los albores de la guerra civil española. Campins adoptó decisiones como acuartelar a sus tropas, impedir el reparto de armas a milicias y tratar de evitar la violencia ya presente en otras ciudades. Según publicó Europa Press, finalmente declaró el estado de guerra bajo presión y fue fusilado un mes después por orden de Queipo de Llano, tras desobedecer la instrucción de sumarse al levantamiento.

El autor subraya que la figura de Campins resulta incómoda para ambos bandos de la memoria histórica. Ni los defensores de la República lo consideran aliado, porque terminó declarando el estado de guerra; ni los sectores que reivindican el franquismo lo asumen como héroe, puesto que se negó a secundar el golpe. “No es un hombre que represente de una manera cómoda la memoria de ninguna de las dos Españas”, afirmó Silva, según reportó Europa Press.

La novela se apoya en documentación familiar entregada a Silva por un nieto de Campins. El encuentro casual ocurrió al término de un evento literario, gesto que llevó al escritor a profundizar en la figura del general. Esta indagación reveló a un personaje con una carrera militar extensa: participó en las campañas africanas de 1911 a 1927, lideró tropas de la Legión y de los Regulares, ejerció como oficial de Estado Mayor, y dedicó tiempo a la docencia y al estudio, redactando cientos de páginas sobre pedagogía militar. Silva recuerda el inventario de la última mudanza del general, en el que figuraba una enciclopedia completa, retratando a Campins como un hombre interesado en el saber y la reflexión más allá del rol estrictamente militar.

Entre los aspectos personales que el autor decidió enfatizar en la obra destaca la frase escrita por Campins en su diario: se definía como “avaro en extremo de la sangre” de sus soldados, expresión que, según Silva, lo diferencia de otros mandos de la época. El escritor remarcó que en la cultura predominante se enaltece menos la figura de quienes salvan vidas y que, en este sentido, busca que los lectores valoren la fidelidad de Campins a sus principios y deberes.

Silva abordó el carácter de Campins a través de fragmentos del diario personal del general, donde se establecía una distancia clara respecto a los extremos ideológicos contemporáneos. Campins señalaba que existían tanto militares de derechas conspirando para la sublevación como militares de izquierdas pretendiendo una revolución, mientras él sostenía: “no está ni con unos ni con otros, no está comprometido con nada ni con nadie”. Esta es la raíz del título del libro.

En ‘Con nadie’ también se desarrolla la relación entre Campins y Franco, quienes, según aclaró Silva, mantuvieron trayectorias tan entrelazadas que en varias ocasiones sus caminos se cruzaban. El autor sostiene que, aunque Franco y Campins convivieron en el mismo tiempo y entorno, resultaban opuestos en personalidad y motivaciones. La pregunta sobre la intervención de Franco para salvar la vida de Campins se presenta como uno de los enigmas principales de la obra, sin ofrecer una respuesta definitiva pero evidenciando las contradicciones del periodo.

La obra narra el momento del fusilamiento de Campins en Sevilla. Al recibir la notificación de la sentencia de muerte, el general firmó el documento con una escritura impecable y afrontó el pelotón de ejecución de pie, mirando hacia adelante, frente a hombres que él mismo había comandado previamente. En palabras de Silva, esta forma de morir ilustra una convicción y firmeza que desafía la comprensión contemporánea.

El escritor no busca convertir a Campins en objeto de admiración sino subrayar, según declaraciones recogidas por Europa Press, que “mantenerse fiel a los principios, a las convicciones, al deber y a la palabra” en un contexto en el que abundaron el oportunismo y la traición confieren valor propio al personaje. Silva expresa que actuaciones desinteresadas, impulsadas por convicciones personales, merecen algún tipo de memoria, incluso cuando terminan en derrota o sacrificio.

Durante la presentación de la novela en Granada, el autor subrayó la dificultad de analizar la guerra civil más allá de los relatos convencionales y de los arquetipos, reivindicando la revisión de figuras complejas como Campins para iluminar los matices de aquel periodo. Asimismo, defendió la postura según la cual el análisis histórico debe ceñirse a los hechos documentados, diferenciando claramente entre evidencia y opinión, como también apuntó en la discusión sobre la Conquista de América y el debate público en torno al pasado colonial.

El lanzamiento de ‘Con nadie’ sitúa en primer plano a un militar con un perfil atípico, más preocupado por la vida de sus subordinados y la preservación de sus principios que por adherirse a bandos ideológicos. La novela, publicada por Destino y presentada el 18 de marzo, explora a fondo estas tensiones éticas y personales, aportando nuevos elementos para el debate sobre la memoria colectiva y el juicio histórico, según informó Europa Press.