El Ejército de Sudán asegura haber repelido una ofensiva de las paramilitares RSF en una ciudad cerca de Chad

Fuentes militares informaron que combatientes leales al Gobierno recuperaron posiciones estratégicas en Tina, cerca de la frontera occidental, mientras la situación humanitaria se agrava y la comunidad internacional advierte sobre riesgos crecientes para la población civil

Guardar
Imagen RKGPNXMZFRDRVANIP4MKMQFSEA

Fuentes castrenses anunciaron que las Fuerzas Armadas y sus aliados lograron recuperar puntos clave en la zona de Tina, cerca de la frontera con Chad, área que recientemente se vio sometida a una ofensiva de gran envergadura por parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). La noticia principal, según consignó el medio, es que el Ejército de Sudán comunica haber repelido el ataque lanzado el lunes por el grupo paramilitar, en un contexto de intensificación del conflicto armado y deterioro grave de la situación humanitaria.

De acuerdo con la cobertura publicada, la acción militar de las RSF se centró en la localidad de Tina, en el oeste sudanés, región limítrofe con Chad y situada en el estado de Darfur. El Ejército sudanés hizo pública esta información mediante un comunicado difundido en redes sociales, en el que describieron la operación paramilitar como una “ofensiva a gran escala”. Según detallaron portavoces oficiales, el enfrentamiento resultó en “grandes pérdidas en vidas y equipos” para los atacantes, aunque hasta el momento no existieron réplicas oficiales desde el bando de las RSF que confirmen o refuten estas pérdidas.

PUBLICIDAD

La confrontación se enmarca en una serie de movimientos ofensivos recientes de las RSF en áreas estratégicas del país. Según informó el mismo medio, los paramilitares anunciaron el lunes la captura de Karnoi—otra localidad fronteriza con Chad—y la ciudad de Bara, considerada de alta importancia por su emplazamiento en Kordofán Norte, en el centro del país. Estos avances reflejan una escalada en las operaciones armadas de las RSF, que mantienen abierto el frente occidental, disputando el dominio de corredores y núcleos logísticos cercanos a los límites internacionales.

La guerra civil sudanesa se remonta a abril de 2023, cuando estallaron las hostilidades derivadas de disputas sobre la integración de las RSF dentro de la estructura militar regular. El proceso, que intentaba incorporar a los combatientes del grupo paramilitar a las Fuerzas Armadas, fracasó y precipitó una crisis que interrumpió la transición política puesta en marcha después del derrocamiento en 2019 de Omar Hasán al Bashir. Tras la destitución del entonces primer ministro Abdalá Hamdok, la transición democrática ya mostraba signos de vulnerabilidad, lo que allanó el camino para el conflicto actual.

PUBLICIDAD

Durante el último año, múltiples actores externos han tomado partido o han presentado apoyo para una u otra facción, acentuando la polarización y la complejidad del enfrentamiento en el país africano. Según detalló el mismo medio, la intensidad de la guerra ha desencadenado una de las crisis humanitarias más significativas del contexto global, caracterizada por el desplazamiento de millones de personas y un flujo constante de refugiados en dirección a los países vecinos.

Las consecuencias se extienden más allá de lo militar. Según publicó la fuente, la infraestructura esencial del país registra graves daños, situación que dificulta la prestación de ayuda y complica el acceso a servicios básicos para cientos de miles de personas afectadas. Además, la propagación de enfermedades en el contexto de la crisis ha levantado nuevas alertas en la comunidad internacional, mientras los organismos de ayuda denuncian la insuficiencia de recursos y la imposibilidad de responder de manera efectiva a la totalidad de las necesidades presentes en la población civil.

El conflicto en Sudán, marcado por el enfrentamiento entre las Fuerzas Armadas y las RSF, continúa deteriorando las condiciones de vida y representa una amenaza persistente para la estabilidad del país y de la región fronteriza con Chad. Según reiteró la fuente consultada, la falta de soluciones negociadas y la prolongación de la violencia siguen alimentando la alarma mundial ante la posibilidad de un agravamiento aún mayor de la situación humanitaria. Las autoridades internacionales han instado, a raíz de estos hechos recientes, a redoblar los esfuerzos diplomáticos y humanitarios, a pesar de que los combates y la inestabilidad obstaculizan cualquier avance en este terreno.