EEUU eleva a 200 sus soldados heridos en la guerra con Irán

La cifra oficial de lesionados asciende a dos centenares tras los recientes ataques en Oriente Próximo, según el Mando Central, que reporta lesiones graves entre los afectados y advierte de la persistencia de las hostilidades en la región

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Las autoridades militares estadounidenses han confirmado que diez soldados permanecen con lesiones clasificadas como graves tras los más recientes ataques en Oriente Próximo, mientras que ciento ochenta efectivos ya han regresado a sus funciones tras recibir atención médica. El incremento en la cifra oficial de heridos elevó el cómputo total a doscientos militares afectados desde el inicio de la serie de enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses, Israel e Irán en la región. Según informó la cadena estadounidense ABC News, que cita a fuentes oficiales de Washington, los tipos de lesiones oscilan entre quemaduras, traumatismos craneoencefálicos y heridas provocadas por metralla.

De acuerdo con lo reportado por el Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses (CENTCOM), el portavoz capitán Tim Hawkins detalló este lunes que el balance presentado corresponde a los incidentes ocurridos después del lanzamiento de una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, la cual desató un repunte de la hostilidad regional desde hace más de dos semanas. Tal como publicó ABC News, las cifras revisadas incluyen tanto a quienes presentaron heridas de mayor gravedad como a quienes ya completaron su período de recuperación.

Tal como consignó ABC News, el origen de la mayoría de los ataques ha sido atribuido a drones iraníes de ataque unidireccional, según las declaraciones del general Dan Caine, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Estos dispositivos han sido utilizados para perpetrar ataques tanto contra posiciones estadounidenses como contra intereses considerados estratégicos en los vecinos del golfo Pérsico.

El medio ABC News también añadió que la escalada de violencia se inició el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel ejecutaron una serie de bombardeos sobre territorio iraní. En respuesta, Irán ha dirigido ataques que han derivado no solo en los heridos, sino en la muerte de siete soldados norteamericanos, según cifras reconocidas por el ejército estadounidense.

El contexto regional permanece marcado por la tensión permanente y la persistencia de episodios violentos, según informó CENTCOM. La situación en el golfo Pérsico y en áreas circundantes implica riesgos tanto para las tropas desplegadas como para los ciudadanos y los intereses estratégicos de Estados Unidos y sus aliados. Datos consignados por ABC News subrayan que las lesiones reportadas entre el personal militar no solo afectan su capacidad operativa, sino que también reflejan la gravedad del conflicto en curso.

Las autoridades militares han enfatizado que, pese a que una parte importante de los heridos ya volvió a sus puestos de trabajo, las condiciones siguen siendo inestables y el riesgo de nuevos ataques permanece latente. El monitoreo de las situaciones de seguridad y el manejo médico de los afectados continúa siendo una prioridad para los mandos estadounidenses en la zona, según las actualizaciones brindadas por el portavoz de CENTCOM publicadas en ABC News.

El balance de heridos y víctimas mortales en el contingente estadounidense forma parte de una serie de reportes actualizados de manera constante por los canales oficiales, dado que los episodios de confrontación tienen lugar en un entorno volátil en el que los actores regionales se mantienen atentos a los movimientos de las partes involucradas en el conflicto.