Nairobi, 11 mar (EFE).- La funcionaria francesa del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) fallecida este miércoles en un ataque con drones en la ciudad de Goma, en el este de la República Democrática del Congo (RDC) y bajo control del rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), fue identificada como Karine Buisset por la propia agencia.
"Todos nosotros en UNICEF estamos devastados e indignados por la muerte de nuestra compañera Karine Buisset en un presunto ataque con drones en Goma", afirmó la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, en su cuenta de la red social X.
"Mis pensamientos inmediatos están con la familia, los seres queridos y los colegas de UNICEF", señaló Russell, al recalcar que los civiles y los trabajadores humanitarios "nunca deben ser objeto de ataques".
UNICEF también señaló en un comunicado que Buisset fue "una humanitaria dedicada que trabajó incansablemente para apoyar a los niños y las familias afectados por conflictos y crisis", y que continúa recopilando más detalles sobre el incidente.
Poco antes, el representante especial adjunto del secretario general de la ONU en la RDC, Bruno Lemarquis, exigió en un comunicado "plena claridad" sobre las circunstancias de este incidente a través de una investigación "rápida, independiente y creíble, para así identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.
El ataque ocurrió esta madrugada en el barrio de Himbi, en Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte, que está controlada por el M23, apoyado por Ruanda y que denunció el incidente, que también afectó a trabajadores humanitarios y personal de ECHO (servicio de ayuda humanitaria y protección civil de la Unión Europea).
Aunque el M23 atribuyó al Ejército congoleño el ataque, que causó tres muertos - incluida Buisset -, Kinsasa aún no se ha pronunciado al respecto.
Desde que los presidentes congoleño, Félix Tshisekedi, y ruandés, Paul Kagame, firmaron en Washington el pasado 4 de diciembre un acuerdo de paz para acabar con el conflicto en el este de la RDC, ambas partes se han acusado mutuamente de violar el pacto.
Este acuerdo se suma a los esfuerzos de mediación auspiciados por Catar entre el Gobierno congoleño y el M23, que el pasado 15 de noviembre rubricaron en Doha un acuerdo marco para avanzar hacia el fin del conflicto.
Desde 1998, el este de la RDC vive un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la misión de paz de la ONU en el país (Monusco). EFE