
El Ministerio de Sanidad libanés informó que los ataques aéreos israelíes han dejado un saldo total de 634 personas fallecidas y 1.586 heridas desde el 2 de marzo, cifras que engloban tanto a hombres, mujeres como a menores de edad. Según consignó el medio, solo en la última jornada se registraron 64 decesos y 142 personas lesionadas, lo que refleja el aumento sostenido de víctimas en el contexto de la ofensiva israelí en territorio libanés, tras la escalada regional por la acción militar conjunta entre Israel y Estados Unidos contra objetivos iraníes.
De acuerdo con la información proporcionada por el Ministerio y citada por medios locales, entre los fallecidos se cuentan 496 hombres, 47 mujeres y 91 menores de edad. Entre las personas heridas también se observa una amplia afectación: 1.010 hombres, 301 mujeres y 275 niños figuran entre quienes han recibido atención médica tras los bombardeos. Estos datos, según reportó la fuente oficial, han sido objeto de preocupación por parte de diversas agencias internacionales, como Naciones Unidas, que han expresado su condena a la intensificación de la violencia en la región.
El medio destacó que los enfrentamientos armados y ataques aéreos por parte del Ejército israelí se incrementaron después del alto el fuego pactado en noviembre de 2024. Este acuerdo contemplaba la retirada de efectivos de ambas partes, tanto israelíes como miembros del partido-milicia chií Hezbolá, del sur de Líbano. No obstante, según indicaron las autoridades libanesas y representantes de Hezbolá, Israel ha mantenido presencia militar en al menos cinco puestos dentro del territorio libanés, acción que ha sido reiteradamente criticada por Beirut y por líderes del grupo chií.
Las operaciones militares de Israel se justifican como respuesta a lo que consideran actividades hostiles de Hezbolá en la zona fronteriza, reportó el medio, postura que el gobierno israelí sostiene para afirmar que no incurre en la violación del alto el fuego previamente acordado. Sin embargo, tanto las autoridades libanesas oficiales como el propio Hezbolá han reiterado la demanda de retiro total de tropas y el cese de bombardeos, así como han recriminado las consecuencias humanitarias derivadas de los ataques aéreos sistemáticos, que han alcanzado áreas civiles y causaron un significativo número de víctimas menores de edad.
La reciente escalada bélica se produce pocos días después de la acción conjunta de Israel y Estados Unidos contra posiciones iraníes, lo que llevó a que Irán respondiera con ataques tanto a territorio israelí como a objetivos pertenecientes a Washington en países vecinos en el golfo Pérsico. Según publicó el medio, este contexto ha sido determinante para el agravamiento de la crisis y el incremento de la tensión en la frontera entre Líbano e Israel, en especial ante la presencia continuada de efectivos extranjeros en áreas cuya desmilitarización estaba prevista por los acuerdos internacionales previos.
En las declaraciones oficiales reproducidas por los medios, el Ministerio de Sanidad explicó que el contexto humanitario resulta crítico, debido a que el creciente número de heridos ejerce presión sobre la infraestructura hospitalaria en varias regiones del país. Los datos divulgados muestran que las personas lesionadas no solo sufren por heridas de diversa gravedad, sino también por las dificultades para acceder a tratamiento adecuado en medio de los continuos ataques y desplazamientos forzados.
Tanto las autoridades de Líbano como la dirigencia de Hezbolá han insistido en la necesidad de una intervención internacional que garantice el respeto al alto el fuego y permita la retirada de todas las fuerzas extranjeras del sur del país. Además, el medio consignó que Naciones Unidas ha reiterado la importancia de cumplir con los compromisos asumidos en los acuerdos de alto el fuego y ha condenado las acciones militares que generan víctimas civiles o afectan infraestructura esencial.
El informe actualizado también expone que, pese a los esfuerzos diplomáticos internacionales, la violencia en la zona fronteriza no ha disminuido y los ataques aéreos y enfrentamientos persisten, lo que mantiene en situación de riesgo a la población civil, incluidas numerosas familias desplazadas por los combates. La información proporcionada por el Ministerio de Sanidad y recogida por medios locales suma un nuevo capítulo al prolongado ciclo de enfrentamientos en esta región, en medio de denuncias de violaciones al derecho internacional humanitario.
El medio recordó que la situación política y de seguridad en Líbano se ha visto agravada desde la incursión sorpresa de Israel y Estados Unidos contra objetivos iraníes y subrayó que la respuesta de Irán apunta a un incremento regional de la tensión y de las operaciones militares, con impacto directo en la propia población civil libanesa. Tanto las autoridades como distintas organizaciones humanitarias han alertado sobre el empeoramiento progresivo de las condiciones de vida para quienes residen en las áreas afectadas por la violencia y el peligro que representa para los desplazados internos. Las cifras recopiladas por el Ministerio confirman la magnitud de la crisis y el impacto sostenido en hombres, mujeres y niños en diversas zonas del país, en un contexto de conflicto que no muestra señales de resolución a corto plazo.
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