Los ministros de Energía del G7 se reúnen hoy para abordar la crisis por el conflicto de Oriente Próximo

Los representantes de las principales potencias occidentales discuten medidas para estabilizar el escenario energético global tras la escalada bélica en Irán, evaluando una intervención conjunta con la posible liberación de cientos de millones de barriles almacenados estratégicamente

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Una de las posibles medidas que se evalúan dentro del G7 es la liberación de entre 300 y 400 millones de barriles de crudo de las reservas estratégicas globales, propuesta que Estados Unidos considera adecuada en el contexto de la actual crisis energética. Este volumen representa del 25% al 30% de los 1.200 millones de barriles almacenados, según la información transmitida por la cadena estadounidense CNBC. La disposición a coordinar una acción de este calibre surge ante la escalada bélica en Irán y las consecuencias que el conflicto tiene sobre el suministro energético, especialmente tras el reciente cierre del estrecho de Ormuz, que provocó una fuerte fluctuación en los precios internacionales del petróleo.

Según informó CNBC, los ministros de Energía del G7, integrado por Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, sostendrán una reunión virtual este martes. El eje central será el análisis de la crisis generada por la interrupción en los flujos de petróleo a raíz de la guerra en Irán y el debate en torno a la posible apertura de las reservas estratégicas de crudo. La decisión de convocar a esta reunión se tomó tras el encuentro virtual mantenido el día anterior por los ministros de Finanzas del mismo grupo, quienes manifestaron su voluntad de implementar medidas para estabilizar el mercado energético, incluida la liberación de reservas, aunque hasta el momento no adoptaron una resolución definitiva.

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El medio CNBC detalló que las conversaciones mantenidas entre los representantes del G7 en los últimos días han sido valoradas de forma "positiva" por fuentes cercanas al proceso. Señalaron que cualquier determinación referente a la liberación coordinada de reservas de petróleo se concretaría después de la reunión de los ministros de Energía programada para el martes.

Entre las opciones barajadas, el volumen que se discute supondría liberar entre 300 y 400 millones de barriles. De acuerdo con CNBC, esta cantidad equivale a un cuarto o incluso a un tercio de las reservas conjuntas de los países miembros, las cuales suman actualmente unos 1.200 millones de barriles. La decisión dependerá del acuerdo al que lleguen los ministros, considerando tanto la urgencia del momento como el objetivo de evitar un impacto prolongado en la economía mundial.

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El conflicto instaurado en Oriente Próximo y el cierre temporal del estrecho de Ormuz han provocado subidas notables en las cotizaciones petroleras. Según publicó CNBC, los precios del crudo superaron el lunes los 100 dólares por barril, principalmente por la incertidumbre generada en torno a la seguridad del suministro en el corto plazo. Sin embargo, la expectativa de una decisión próxima por parte del G7 para liberar reservas ejerció una presión a la baja sobre los precios, favoreciendo que el valor del barril descendiera nuevamente por debajo de los 100 dólares.

La cadena estadounidense analizó que el cierre del estrecho de Ormuz, punto clave para el transporte global de petróleo, constituye un factor determinante en la volatilidad de los precios. El 20% del crudo que se comercializa en el mundo pasa por este canal. Las principales economías occidentales buscan una respuesta coordinada capaz de mitigar los efectos inmediatos de la crisis y garantizar la estabilidad del mercado a medio plazo.

Fuentes consultadas por CNBC mencionaron que la predisposición a liberar parte de las reservas obedece al objetivo de tranquilizar los mercados, asegurar el abastecimiento y evitar un impacto desestabilizador en los principales sectores productivos. La coordinación entre los países del G7 resulta fundamental para lograr un efecto contundente y al mismo tiempo mantener suficientes reservas para hacer frente a eventuales crisis futuras.

El medio estadounidense subrayó que la discusión sobre la liberación de reservas no se limita a una cuestión técnica. El contexto geopolítico y la necesidad de enviar una señal de fuerza y cohesión internacional también influyen en la decisión. Ante un panorama donde la continuidad del acceso al petróleo depende de factores externos y riesgos geopolíticos, los ministros de Energía evaluarán las ventajas y los riesgos de una medida conjunta.

De acuerdo con datos de CNBC, la última ocasión en la que las potencias occidentales recurrieron a la liberación coordinada de reservas estratégicas fue durante situaciones excepcionales ligadas a conflictos armados o catástrofes naturales que interrumpieron de manera sustancial el suministro global. Esta herramienta busca enfrentar episodios de escasez repentina, estabilizar mercados y proteger a los consumidores de aumentos abruptos en el coste de la energía.

La reunión de los ministros de Energía del G7 se perfila como un foro clave para definir los próximos pasos en la gestión de la crisis energética global desatada por la situación en Irán. Estados Unidos y sus aliados estudian posibles escenarios para contener el avance de la volatilidad en los mercados y preservar el equilibrio entre la seguridad energética y los intereses económicos comunes. De acuerdo con CNBC, cualquier resolución sobre la liberación de reservas se diseñará para maximizar el impacto positivo inmediato sobre los precios y el suministro, al tiempo que se mantenga la capacidad de respuesta ante futuras contingencias.