Abogados Cristianos pide a la Academia de Cine sancionar a Silvia Abril o Inés Hernand por "burlas a la fe" en los Goya

El colectivo de juristas exige a la organización cinematográfica investigar a varias figuras públicas tras considerarlas responsables de expresiones ofensivas sobre creencias religiosas durante la última edición de la ceremonia, alegando vulneración de normas éticas y respeto cultural

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Las críticas de Abogados Cristianos no se limitaron solo a las palabras pronunciadas durante la ceremonia, sino que se centraron en el impacto que, según la organización, tuvieron sobre la percepción de la fe cristiana entre millones de personas. A raíz de este señalamiento, la noticia principal surge de la solicitud formal que la asociación jurídica ha dirigido a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España para pedir que se investigue y, en su caso, se sancione a varias figuras públicas que participaron en la gala de los Premios Goya 2026, según consignó el medio original.

Según detalló la plataforma Abogados Cristianos, la petición se dirige concretamente contra la actriz Silvia Abril, la creadora de contenidos Marina Rivers y la presentadora Inés Hernand. La organización sostiene que los comentarios emitidos por estas personas durante la ceremonia constituyeron burlas hacia creencias religiosas, lo que, en su opinión, infringe los principios de igualdad, respeto, pluralismo y protección de los derechos humanos que la Academia recoge en su propio Código Ético y de Conducta. De acuerdo con la denuncia presentada, esos hechos constituyen “un ataque público” dirigido específicamente a la fe cristiana y se expresaron en términos despectivos contra creencias compartidas por una parte significativa de la población española.

En el caso concreto de Silvia Abril, la entidad señala que la actriz expresó en la gala que le “da pena” que los jóvenes “se agarren a la fe cristiana” y definió a la Iglesia como “un chiringuito”. Por otra parte, la asociación denuncia la “parodia” llevada a cabo por Marina Rivers e Inés Hernand durante la entrega de premios, donde, según Abogados Cristianos, ambas utilizaron elementos y términos característicos del lenguaje religioso para lanzar burlas de carácter soez en relación con la fe católica. El colectivo argumenta que este tipo de intervenciones suponen una vulneración de los mencionados principios éticos de la Academia e instan a que se adopten medidas sancionadoras.

Polonia Castellanos, presidenta de Abogados Cristianos, sostuvo ante los medios que considera “intolerable que los Premios Goya se hayan convertido en un altavoz político desde el que se ridiculiza la fe de millones de cristianos”. Además, Castellanos manifestó: “Una gala que debería hablar de cine no puede usarse para atacar a quienes no siguen la ideología de este Gobierno”, según publicó el medio original. De este modo, la organización pone el foco tanto en el contenido de las intervenciones como en el espacio público y mediático en el que tuvieron lugar.

Tal como consta en la presentación formal presentada ante la Academia de Cine, Abogados Cristianos insiste en que lo sucedido durante la gala no solo afecta a las personas aludidas directamente, sino que también alcanza a la comunidad cristiana en su conjunto, al considerar los comentarios un ataque a sus valores y creencias. La solicitud no solo pide que la Academia abra un procedimiento sancionador, sino que exige la adopción de medidas para que hechos similares no se repitan en próximas ediciones de los premios del cine español.

En la documentación remitida, la organización fundamenta su queja en el Código Ético y de Conducta de la Academia, donde se recogen principios como el respeto y la protección de los derechos fundamentales. Según publicó el medio original, Abogados Cristianos argumenta que la omisión de respuesta ante este tipo de comentarios podría interpretarse como un aval institucional hacia manifestaciones ofensivas contra determinados colectivos. La petición se suma a otros debates mantenidos sobre los límites de la libertad de expresión y el respeto a la diversidad de creencias en eventos culturales y mediáticos.

La iniciativa ha generado respuestas en el ámbito público y en la opinión social, en particular por su referencia directa a episodios específicos durante la gala. Las declaraciones atribuidas a Silvia Abril y la intervención de Marina Rivers e Inés Hernand han sido objeto de controversia debido a la repercusión mediática de los premios Goya y a la visibilidad que otorgan a quienes participan en la transmisión. Abogados Cristianos sostiene que la relevancia pública de la ceremonia y el perfil de sus presentadores agravan el impacto de los hechos denunciados.

El colectivo de juristas también subraya la importancia de que la Academia actúe en conformidad con sus propios documentos fundacionales para mantener un estándar de respeto hacia todas las sensibilidades sociales. La petición va más allá de la sanción individual, pues plantea la necesidad de revisar protocolos y establecer garantías que impidan la reiteración de expresiones que los denunciantes consideran atentatorias contra la fe.

La noticia, publicada inicialmente en el medio original, refleja una discusión sobre el papel de las instituciones culturales y mediáticas en la protección de los derechos y principios recogidos en sus normas internas. La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España aún no ha difundido respuesta pública acerca de la solicitud de Abogados Cristianos. El desarrollo de este procedimiento y su repercusión en futuras celebraciones del cine español permanece bajo observación de diversos sectores sociales y profesionales.