Instalan en Capitolio placa en honor a policías que enfrentaron el asalto del 6 de enero

La sede legislativa de Washington colocó una señal conmemorativa dedicada a quienes protegieron sus instalaciones en el ataque de enero de 2021, tras años de reclamos legales y sin acto oficial ni difusión pública, cinco años después de los hechos

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El proceso para instalar una placa en honor a las fuerzas del orden del Capitolio de Estados Unidos concluyó de manera discreta, después de años de retrasos y tras la intervención judicial de dos policías que lucharon por su materialización. Según informó la agencia EFE, la instalación se realizó durante la madrugada, con la presencia de solo dos operarios y sin ningún tipo de ceremonia pública ni difusión oficial, pese a que la ley marcaba la obligación de erigir el homenaje en el plazo de un año desde la promulgación.

La colocación de la señal conmemorativa surgió como consecuencia de una demanda presentada por el exoficial Harry Dunn y otro agente, quienes actuaron durante el asalto registrado el 6 de enero de 2021. Ambos reclamaron ante el arquitecto del Capitolio debido al incumplimiento del Congreso, que en 2022 había aprobado una norma —firmada por el entonces presidente Joe Biden— que dictaba la colocación del reconocimiento en un plazo específico. En su reclamo, los policías argumentaron que el objetivo de la placa sería “honrar a las mujeres y los hombres que salvaron las vidas de quienes estaban dentro del edificio, y para garantizar que la historia de este ataque al Capitolio, y a la democracia, no se olvide”, detalló EFE.

Durante el asalto del 6 de enero, cientos de simpatizantes del entonces presidente Donald Trump irrumpieron en el edificio del Capitolio cuando el Congreso se encontraba en sesión para certificar el resultado de las elecciones presidenciales de 2020. Biden resultó vencedor en esa votación, lo que provocó la protesta masiva. Desde aquel día, la interpretación de los hechos ha variado debido a influencias políticas. EFE reportó que, cinco años después, la valoración del episodio ha evolucionado entre diversos sectores, impulsada especialmente por la influencia del entorno afín a Trump.

En cuanto al contenido de la placa, EFE consignó que el mensaje inscrito remarca: “En nombre de un Congreso agradecido, esta placa honra a las personas extraordinarias que valientemente protegieron y defendieron este símbolo de la democracia el 6 de enero de 2021; su heroísmo nunca será olvidado”. Solo tras la demanda judicial, la orden para su instalación se ejecutó, aunque el acto se mantuvo alejado de la cobertura mediática y de cualquier tipo de reconocimiento oficial.

De acuerdo con la información publicada por EFE, los sectores demócratas del Congreso presionaron durante años para que se cumpliera con la ley aprobada en 2022, mientras achacan la demora al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson —militante del Partido Republicano—, de quien señalan que no emitió la orden necesaria para formalizar la instalación. La presión política y los reclamos legales resultaron determinantes para concretar el reconocimiento exigido por ley.

El medio EFE también relata que el expresidente Donald Trump, durante su campaña para buscar un segundo mandato, calificó a los participantes en el asalto como “patriotas”. Tras regresar a la presidencia en enero de 2025, cumplió su promesa de campaña y concedió el indulto a prácticamente todos los involucrados en la insurrección. Estas decisiones han influido en la narrativa pública acerca de lo ocurrido y en la forma en que distintos sectores interpretan la gravedad de los hechos y las responsabilidades correspondidas.

Al margen de las tensiones y cambios de valoración que han rodeado al asalto y a su recuerdo, la instalación de la placa da cumplimiento a una promesa legal y representa un acto de reconocimiento a las fuerzas de seguridad que protegieron a los legisladores y demás personas en el Capitolio, aunque se realizara sin la solemnidad propia de este tipo de homenajes. Según detalló EFE, el proceso para alcanzar este homenaje resultó largo y complejo, marcado tanto por acciones legales como por el contexto de polarización política.

En conclusión, tras más de cinco años desde el ataque, la simbólica pieza ya figura en el Capitolio, aunque su modestia contrasta con la magnitud del acontecimiento que pretende recordar y con las intensas disputas políticas y judiciales que acompañaron su instalación. La agencia EFE recalcó que no hubo publicidad ni evento oficial para señalar el homenaje, y que la historia de lo ocurrido continúa provocando debates en el seno del poder legislativo estadounidense.