Boric, el exlíder estudiantil que por primera vez llevó a la nueva izquierda al poder

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Santiago de Chile, 9 mar (EFE).- Con 40 años recién cumplidos, el progresista Gabriel Boric abandona el miércoles La Moneda, convertido en el presidente más joven de la historia de Chile, y cierra un capítulo de una carrera política que arrancó hace una década y media en las protestas universitarias a favor de una educación gratuita y de calidad.

"Soy un presidente joven y asumí con humildad el mandato que hace cuatro años ustedes me dieron. Les prometo, desde el fondo de mi corazón, que he dado lo mejor de mí para estar a la altura de esta responsabilidad", dijo el sábado el mandatario ante miles de personas que se congregaron frente a la sede del Gobierno para despedirle.

Además del más joven, Boric ha sido también el primer mandatario que no formaba parte de los dos bloques tradicionales de centro que han liderado el país desde el retorno a la democracia.

En julio de 2021, se convirtió contra todo pronóstico en el candidato presidencial del Partido Comunista y el Frente Amplio, su formación política, al ganar las primarias abiertas al exalcalde Daniel Jadue, un peso pesado del comunismo.

Tras quedar segundo en la primera vuelta, moderó su discurso y recibió el apoyo de la Democracia Cristiana y las fuerzas de la socialdemocracia tradicional, entre ellos el Partido Socialista.

Con una diferencia de casi 12 puntos, el exlíder estudiantil se impuso con el 55,8 % de los votos al ultraderechista José Antonio Kast, a quien precisamente entregará el miércoles, cuatro años después, la banda presidencial.

Su triunfo hace cuatro años respondió al desgaste de los partidos tradicionales que gobernaron Chile los últimos 30 años y al pedido de cambio expresado en el estallido social, cuando miles de personas salieron a las calles a finales de 2019 para protestar contra la desigualdad.

Las mujeres jugaron un rol fundamental en su victoria y fueron el dique de contención que evitó que la ultraderecha llegase al poder entonces.

En marzo de 2022, se puso al frente del primer gabinete ministerial con más mujeres que hombres del continente (14 frente a 10) y del Gobierno más izquierdista desde el derrocado Salvador Allende (1970-1973), a quien siempre menciona como referente.

También es muy cercano a los españoles Podemos y Sumar, al fallecido expresidente uruguayo José Mujica y al mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien se ha reunido en sendas ocasiones a lo largo de su mandato.

Nacido en la austral Punta Arenas en 1986, Boric ha sido blanco de ataques por su juventud e inexperiencia fuera de la política, donde incursionó en 2011 cuando estudiaba Derecho y fue elegido presidente de la poderosa Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), organización que lideró las marchas de 2006 y 2011 a favor de la gratuidad.

Allí conoció a parte de su núcleo duro: su íntimo amigo Giorgio Jackson, que ocupó dos carteras distintas y dejó el gabinete en 2023, y la comunista Camila Vallejo, que ha sido la portavoz.

Seguidor de la filósofa belga Chantal Mouffe y de la economista italoestadounidense Mariana Mazzucato, Boric fundó el Frente Amplio junto a Jackson y entró en el Parlamento en 2014, donde ejerció como diputado por dos periodos.

Hijo de una pareja de clase acomodada de Punta Arenas y con ascendencia croata y española, Boric fue uno de los principales opositores al conservador Sebastián Piñera (2018-2022) y uno de los políticos que más apoyó la ola de protestas de 2019, consideradas las más graves desde el fin de la dictadura.

De hecho, fue uno de los pocos parlamentarios de la nueva izquierda que apoyó el acuerdo en noviembre de 2019 para iniciar un proceso constituyente en Chile.

En 2018, hizo público que padece un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y durante la pandemia y sus cuatro años de Gobierno trató de poner la importancia de la salud mental en el debate público.

Feminista y regionalista, Boric es un político de símbolos -eliminó el papel de la primera dama durante su Administración-, asiduo a las redes sociales, amante de los asados y los tatuajes y alérgico a las corbatas.

Se convirtió en padre por primera vez en julio del año pasado y ha declarado en más de una ocasión que, cuando deje La Moneda, se dedicará a recuperar el tiempo perdido con su hija Violeta, a quien ha llevado a varios actos públicos.

Entre los analistas, sin embargo, hay consenso en que el futuro de Boric estará en la política y que no hay que descartar que busque un segundo mandato dentro de cuatro años. EFE

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