Aumenta a 42 el número de muertos en las inundaciones en Kenia

Las autoridades kenianas confirman que intensas lluvias han dejado decenas de víctimas mortales y graves daños materiales en diversas regiones, mientras equipos de emergencia trabajan para asistir a damnificados y garantizar atención médica y apoyo a las familias afectadas

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El Gobierno de Kenia ha anunciado que asumirá tanto los costos médicos de las personas lesionadas como los gastos de entierro de quienes han perdido la vida a causa de las intensas lluvias que han golpeado diversas regiones del país, medida comunicada por Geoffrey Ruku, secretario del Gabinete. Este compromiso busca aliviar la carga de las familias afectadas mientras continúan las labores de emergencia para socorrer a la población damnificada por las inundaciones, principal noticia reportada por el Ministerio de Programas Especiales y destacada por varios medios, entre ellos la última actualización oficial citada por diversos medios internacionales.

De acuerdo con el balance compartido este domingo y difundido por agencias como Europa Press, la cifra de fallecidos por las anegaciones llegó a 42 desde el inicio de las precipitaciones el pasado viernes. Nairobi, la capital keniana, concentra la mayoría de los decesos, con un total de 26 víctimas registradas. En la región Oriental se han reportado diez muertes, mientras que la zona del Rift suma cuatro personas fallecidas. Las regiones de Nyanza y Costa presentan un muerto cada una, datos igualmente detallados por el Ministerio de Programas Especiales y publicados por los medios.

La Policía keniana ha señalado que las lluvias torrenciales han causado estragos en infraestructuras urbanas y rurales, con inundaciones que obligaron al cierre de carreteras y han dejado a varios sectores de Nairobi incomunicados. Los barrios afectados han visto cómo el agua arrasaba viviendas, comercios y bienes materiales, obligando al desplazamiento de numerosos residentes y dificultando las operaciones de rescate y ayuda humanitaria.

Según informó el medio Europa Press, el despliegue de equipos de emergencia se efectúa en las zonas más afectadas, en busca de ofrecer asistencia inmediata a quienes han perdido viviendas o resultaron heridos por el colapso de estructuras. Los equipos médicos y voluntarios colaboran con las autoridades para brindar atención sanitaria a los damnificados, mientras que las labores también se orientan al restablecimiento de los servicios básicos.

Geoffrey Ruku, citado por diversos medios, recalcó que el apoyo estatal no se limitará al envío de víveres y cobijo a los desplazados, sino que también cubrirá los gastos hospitalarios de quienes resultaron heridos. Asimismo, el gobierno se comprometió a financiar los procesos funerarios de las víctimas, una medida que busca mitigar el dolor adicional de las familias frente a la emergencia.

El impacto de las lluvias se refleja en la destrucción de viviendas, carreteras interrumpidas y la interrupción de servicios esenciales, mientras continúan las condiciones climáticas adversas. Las autoridades han exhortado a la población a mantenerse atenta a las alertas y recomendaciones oficiales, dado que persisten riesgos de nuevas crecidas en áreas vulnerables.

El nuevo balance de víctimas y la respuesta institucional fueron comunicados en una coyuntura en la que el país trata de organizar la atención médica y la provisión de albergues temporales para quienes han perdido sus hogares. Los equipos de emergencia trabajan en la reubicación y protección de los más afectados, mientras la policía y el personal sanitario colaboran en las tareas de búsqueda y asistencia, reportó Europa Press.

Las lluvias iniciadas el viernes desencadenaron un repentino aumento en el caudal de ríos y arroyos en Nairobi y las regiones periféricas, provocando escenas de vehículos arrastrados, calles anegadas y daños significativos en la infraestructura pública y privada. El número de desplazados y las pérdidas materiales no han sido cuantificados en su totalidad, pero las autoridades advierten que la magnitud del desastre puede aumentar si continúan las precipitaciones.

La distribución geográfica de los fallecimientos expone la magnitud de la catástrofe en Nairobi y evidencia la vulnerabilidad de varias regiones del país frente a fenómenos climáticos extremos. Según consignó Europa Press, el despliegue de equipos de emergencia se centra en la asistencia sanitaria, la localización de personas desaparecidas y la provisión de ayuda básica.

Las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles deslizamientos de tierra o nuevas inundaciones en las zonas más afectadas. El Ministerio de Programas Especiales coordina las labores de ayuda con otras agencias estatales para garantizar el suministro de atención médica y la provisión de asistencia a las familias impactadas por las lluvias.

El reporte gubernamental indica que las acciones coordinadas entre el Ministerio de Programas Especiales, las fuerzas de seguridad y los servicios de salud buscan contener el impacto de las lluvias y evitar una mayor pérdida de vidas. Según publicó Europa Press, la situación continuará bajo seguimiento ante nuevas amenazas de precipitaciones o brotes epidémicos por el acceso limitado al saneamiento y el deterioro de condiciones higiénicas en los refugios temporales.

La comunidad internacional ha empezado a prestar atención al caso keniano, mientras la administración local organiza campañas de asistencia en los barrios más golpeados. El monitoreo de la situación persiste, dado el pronóstico de que las lluvias puedan extenderse en los días venideros y que las cifras de damnificados y muertes puedan variar conforme avancen las labores de rescate y recuento.