Sánchez ve "un extraordinario error" la guerra contra Irán y advierte: "Ya se están pagando las consecuencias"

El jefe del Ejecutivo español rechaza la ofensiva militar contra Teherán, tacha la operación de injustificada y cuestiona su legalidad, al tiempo que advierte por el incremento de los costes energéticos y la inestabilidad mundial derivada

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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha puesto el foco en las consecuencias inmediatas de la intervención militar sobre Irán, asegurando que el impacto ya se percibe en la economía global, especialmente en el encarecimiento del petróleo y el gas. Según publicó el medio, Sánchez alertó de que “ya se están pagando las consecuencias” a nivel internacional, debido al aumento de los costes energéticos y la inestabilidad que ha generado la operación militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Teherán.

De acuerdo con lo consignado por el medio, Sánchez tildó la acción militar de “ilegal” y la describió como “un extraordinario error”. El jefe del Ejecutivo español sostuvo que la intervención no cuenta con el respaldo del derecho internacional y expresó su convencimiento de que la sociedad global afrontará las repercusiones de esta decisión durante un periodo indefinido. En esa línea, Sánchez reiteró su desacuerdo con la estrategia impulsada por Estados Unidos e Israel, argumentando que “esta guerra es un extraordinario error que vamos a pagar”.

El medio detalló que Sánchez evitó una confrontación directa con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pese a las críticas recientes que el mandatario norteamericano dirigió hacia España. Sánchez manifestó respeto por la Presidencia estadounidense y señaló su admiración por la sociedad de ese país, pero insistió en su derecho a disentir con los aliados cuando existen desacuerdos relevantes. El presidente del Gobierno afirmó que “entre países aliados, es bueno ayudar cuando se tiene razón, pero también señalar cuando se está equivocado”.

Sánchez enmarcó su rechazo a la ofensiva militar en principios del derecho internacional, considerando que la operación no cumple con los requisitos legales establecidos por los tratados internacionales y las resoluciones de Naciones Unidas. Según reportó el medio, el líder del Ejecutivo español insistió en que este tipo de acciones pueden deteriorar la estabilidad mundial y provocar incrementos en los precios de la energía que afectan a consumidores, empresas y mercados globales.

El jefe del Gobierno español también aludió a la importancia de mantener la cooperación y el diálogo entre naciones, especialmente en momentos en que el equilibrio internacional presenta signos de vulnerabilidad por conflictos de gran escala. Sánchez subrayó que el compromiso con la legalidad internacional y la búsqueda de soluciones diplomáticas se presenta como la vía más efectiva para preservar el orden y la seguridad.

Sánchez transmitió su preocupación sobre cómo la operación militar podría tener efectos prolongados tanto en la economía como en la política internacional. El presidente vinculó el alza en los precios de materias primas, como el petróleo y el gas, directamente con la escalada de tensiones emanada de la intervención. Según consignó el medio, este fenómeno amenaza con minar la recuperación económica en diversas regiones y aumentar la incertidumbre entre los agentes económicos.

En sus declaraciones, Sánchez remarcó que la postura de España en este conflicto responde a un análisis riguroso del contexto internacional y a la defensa de los intereses generales de la ciudadanía. Insistió en que el papel de los gobiernos europeos consiste en promover la legalidad y evitar movimientos unilaterales que puedan desencadenar crisis mayores. El presidente recalcó, según publicó el medio, que las decisiones tomadas por las grandes potencias tienen impacto directo en la estabilidad del sistema internacional y, como tal, deben someterse a escrutinio y evaluación constante.

La respuesta española a la crisis ha incluido también conversaciones con otras potencias europeas, en un esfuerzo por coordinar posturas ante la situación generada por el conflicto. El Gobierno trabaja en sintonía con los socios europeos para monitorear el desarrollo de los acontecimientos y definir medidas orientadas a mitigar los efectos sobre el mercado energético y la seguridad del continente.

El jefe del Ejecutivo insistió, según detalló el medio, en que España mantendrá su compromiso con el respeto al derecho internacional y la resolución pacífica de conflictos. Sánchez sostuvo que los principios que rigen la posición española en el escenario global priorizan la protección de la estabilidad y la prosperidad común frente a los desafíos originados por enfrentamientos armados de este tipo.

El comunicado del presidente español se produce en un momento de creciente preocupación por las derivaciones económicas y diplomáticas del conflicto, que ha impactado ya en las cotizaciones internacionales del crudo y el gas. La volatilidad de los precios se traslada a economías domésticas y al costo de vida de la población mundial, subrayó el Ejecutivo en su valoración.

Finalmente, el medio indicó que el Gobierno español continuará siguiendo de cerca la evolución de los acontecimientos, en contacto permanente con los socios europeos y las instituciones multilaterales que trabajan por contener las repercusiones de la guerra sobre Irán para el conjunto de la comunidad internacional.