Irán reivindica un ataque con "drones destructivos" contra "bases estadounidenses" en Kuwait

Un portavoz militar confirmó que varias instalaciones en Kuwait fueron alcanzadas por vehículos aéreos no tripulados, mientras que al menos 67 soldados resultaron heridos y seis estadounidenses murieron tras la reciente ofensiva, reportó la televisión estatal de Teherán

Guardar

La televisión estatal de Irán, IRIB, transmitió que las Fuerzas Armadas iraníes prevén la continuación de los ataques con drones contra instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait durante varias horas más. Estas acciones forman parte de la respuesta militar de Teherán a la ofensiva sorpresa llevada a cabo por el ejército estadounidense el 28 de febrero en territorio iraní. Según consignó IRIB, Irán lanzó un considerable número de “drones destructivos” contra objetivos norteamericanos en el país del Golfo. El medio iraní destacó que estos ataques no serían los únicos, ya que las operaciones proseguirían durante la jornada.

El canal estatal iraní detalló que, hasta el momento, la ofensiva dejó como saldo la muerte de seis soldados estadounidenses, quienes se encontraban destacados en una base militar atacada por uno de los drones el 1 de marzo. De acuerdo con informes difundidos por IRIB, Estados Unidos todavía no se ha pronunciado públicamente sobre los hechos, pero ha confirmado la cifra de víctimas dentro de sus tropas estacionadas en Kuwait. En ese mismo contexto, el portavoz del Ministerio de Defensa de Kuwait, Saud Abdulaziz al Atuan, informó en declaraciones recogidas por la prensa internacional que los ataques en su territorio causaron heridas a al menos 67 militares.

Conforme a lo publicado por IRIB, Kuwait se suma a una lista de países del Golfo Pérsico, como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Bahréin, que también figuran entre los blancos de los recientes bombardeos iraníes. Las operaciones han estado dirigidas principalmente a bases donde se encuentran desplegadas fuerzas estadounidenses o instalaciones asociadas a estas tropas. El ciclo de ataques y respuestas marca una escalada significativa de la tensión en la región, que ha experimentado un aumento de la actividad militar desde la incursión estadounidense sobre territorio iraní a finales de febrero.

La cadena estatal subrayó que los “drones destructivos” empleados en el ataque forman parte de la estrategia iraní de emplear vehículos aéreos no tripulados para neutralizar posiciones estadounidenses en la zona. Las autoridades militares de Irán, citadas por IRIB, reiteraron que los ataques se mantendrán como medida de represalia por acciones previas de Estados Unidos, sin detallar el alcance exacto de las próximas operaciones ni sus objetivos específicos.

Tanto los ataques perpetrados como las respuestas implementadas han originado preocupación entre los gobiernos de los estados involucrados. El Ministerio de Defensa de Kuwait confirmó que los bombardeos no solo han afectado a personal militar estadounidense, sino también a militares kuwaitíes, como admitió Saud Abdulaziz al Atuan, aunque no especificó si entre los heridos figuran nacionales o únicamente miembros de la coalición extranjera. Según IRIB, en los últimos días se han registrado varios incidentes en instalaciones estratégicas de estos países, todos ellos vinculados a la presencia de fuerzas estadounidenses.

A lo largo de la cobertura, IRIB reiteró que la ofensiva iraní constituye una reacción directa a la operación sorpresa que Washington ejecutó el 28 de febrero, reforzando así la postura de Teherán de responder de manera contundente ante cualquier acción militar contra el país. De acuerdo con el medio, el gobierno iraní sostiene que su objetivo es desalentar futuras acciones militares estadounidenses bajo la advertencia de que habrá consecuencias tangibles.

Hasta el momento, Estados Unidos no ha emitido una reacción oficial tras los eventos ocurridos en Kuwait, pero permanece en estado de alerta en sus posiciones regionales. Entretanto, el panorama en Oriente Medio continúa marcado por la volatilidad y la expectativa frente a posibles nuevos ataques, mientras diversos actores observan el desarrollo de los acontecimientos. IRIB enfatizó que, mientras persista la presencia militar estadounidense y la escalada de ataques, las Fuerzas Armadas iraníes mantendrán la ofensiva en la región del Golfo.