Higinio Rivero: "Quiero hacer un buen papel y dar mi mejor versión"

Pese a la falta de infraestructuras y recursos en España, el deportista vasco afronta el desafío de sus primeros Juegos Paralímpicos de Invierno decidido a superar límites y servir de inspiración para futuras generaciones en esquí de fondo y biatlón

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Rivero ha destacado que una de las mayores dificultades para los atletas paralímpicos de deportes de invierno en España radica en la falta de infraestructuras adecuadas. El deportista vasco ha lamentado especialmente la escasez de pistas preparadas para esquí de fondo en silla, señalando que solo existe una pista de biatlón en todo el país, ubicada en Candanchú. Según detalló Europa Press, esta situación dificulta la preparación óptima para las competiciones internacionales y ha obligado a Rivero y su equipo a buscar alternativas, como el entrenamiento en seco o el uso de salas adaptadas para la práctica del tiro con aire comprimido, aunque carecen de acceso regular a circuitos de nieve.

El vizcaíno Higinio Rivero afronta el reto de sus primeros Juegos Paralímpicos de Invierno en las disciplinas de esquí de fondo y biatlón, después de haber competido previamente en piragüismo durante los Juegos de Tokio 2020 y París 2024. De acuerdo con Europa Press, Rivero pasará a la historia como el primer español en participar en tres deportes diferentes dentro del movimiento paralímpico, y lo hará sin exigencias externas de medallas, centrado en ofrecer su mejor desempeño personal.

En declaraciones a Europa Press, Rivero expresó su entusiasmo y motivación ante el desafío, comparando la experiencia con la de un debutante, aunque, tras haber participado en dos citas veraniegas, percibe una sensación de tranquilidad respaldada por la experiencia acumulada. Recordó que en su estreno paralímpico en piragüismo sentía más presión al verse entre los favoritos por las medallas, mientras que en las pruebas invernales en Milán-Cortina el objetivo se orienta a realizar un papel destacado, pero sin cargar con expectativas externas de podio, lo que le permite disfrutar el proceso.

El accidente que en 2013 le causó una lesión medular, cuando tenía 31 años y practicaba escalada, fue determinante en su trayectoria. Rivero relató que su acercamiento al esquí de fondo y al biatlón surgió como una manera de retomar el contacto con la montaña y mantenerse activo durante el invierno para preparar las temporadas de piragüismo. En declaraciones recogidas por Europa Press, subrayó que nunca concibió este primer acercamiento a los deportes de invierno con el propósito de alcanzar unos Juegos Paralímpicos, sino como un esfuerzo natural por recuperar actividades que disfrutaba y fortalecer su condición física.

Rivero explicó a Europa Press que su inmersión en el esquí de fondo comenzó hace aproximadamente cuatro años, inicialmente como complemento a sus rutinas de piragüismo. Progresivamente, fue incorporando el trabajo en el ergómetro de esquí en su planificación semanal, lo que contribuyó a un desarrollo constante en la especialidad. Su participación en el esquí de fondo se intensificó el último año, cuando priorizó dicha disciplina tras lograr una medalla de bronce en el Europeo de piragüismo celebrado en junio de 2025, decidiendo ausentarse del Mundial de agosto para centrarse en la pretemporada invernal y mejorar su preparación.

El español reconoció el sacrificio implícito en renunciar a la máxima exigencia en piragüismo ese año, pero consideró que la apuesta ha valido la pena tras alcanzar resultados destacables, como posiciones dentro del ‘top 10’ en la Copa del Mundo de esquí de fondo. El hecho de competir en tres ediciones paralímpicas en menos de un lustro, sumado al retraso de los Juegos de Tokio por la pandemia, ha supuesto para Rivero un esfuerzo físico y mental notable. Según afirmó a Europa Press, la necesidad de mantener un alto nivel de preparación durante ciclos reducidos y la ausencia del habitual periodo de descanso tras los Juegos impactaron en su bienestar, motivándolo a buscar una desconexión en el esquí de fondo y el biatlón, estrategias que le ayudaron también a reencontrar la pasión por el piragüismo.

Al abordar las particularidades del biatlón, Rivero manifestó a Europa Press su atracción por la exigencia mental y la necesidad de concentración que requiere el deporte, resaltando los beneficios psicológicos que se derivan tanto en la actividad deportiva como en la vida cotidiana. La disciplina de esquí de fondo se presenta igualmente exigente debido a la infraestructura disponible en España, donde, como mencionó el deportista, las opciones resultan muy limitadas para quienes requieren adaptación de pistas.

El deportista explicó que, ante las restricciones de entrenamiento en nieve, recurrieron a alternativas como el trabajo físico en seco, que incluía sesiones sin disparo real, y al uso de salas adecuadas para practicar la puntería. Rivero, de acuerdo con Europa Press, considera que una mayor colaboración institucional y mejores infraestructuras permitirían acelerar el avance y el rendimiento de los atletas españoles en estas disciplinas, acercándolos a mayores logros en el ámbito internacional.

En sus declaraciones, Rivero valoró la posibilidad de convertirse en un referente para nuevos deportistas. No se percibe como tal, pero aspira a servir de guía para quienes deseen adentrarse en el esquí de fondo y el biatlón adaptado en España. Está colaborando con técnicos de la Federación Aragonesa de Deportes de Invierno y otras entidades autonómicas con el objetivo de fomentar la práctica de estos deportes, reunir a más participantes y allanar el camino a futuras generaciones, según reportó Europa Press.

Rivero rememoró el proceso vivido desde su accidente, sosteniendo que el optimismo resultó clave para afrontar la adversidad y abrirse a nuevas oportunidades, según publicó Europa Press. Ha resaltado que esa mentalidad positiva permea en su entorno, favoreciendo un enfoque más constructivo ante los cambios radicales y las dificultades del camino deportivo y personal.