El conflicto en Oriente Medio afecta a la seguridad turística percibida y desvía la demanda hacia Europa y Asia

La inestabilidad militar en la región del Golfo desata un pronunciado retroceso en la confianza de los viajeros internacionales, según un informe que alerta sobre la transferencia de turistas hacia Grecia, Asia y América Latina, entre otros destinos emergentes

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El fuerte retroceso en el Índice de Percepción de Seguridad (PSI) registrado en países del Golfo tras el inicio de las operaciones militares en Irán impactó en la demanda internacional de turismo, según detalló un informe de inteligencia turística de Mabrian by Data Appeal (Almawave-Almaviva Group). La investigación, que monitorizó hasta el 4 de marzo el comportamiento y confianza de los viajeros, detectó una contracción histórica en esta métrica en países tradicionalmente considerados modelos de estabilidad en la región. La noticia principal se centra en la transferencia de flujos turísticos hacia Europa, Asia y América Latina motivada por el deterioro en la percepción de seguridad de los destinos del Golfo.

Tal como publicó Mabrian, la situación bélica en Oriente Medio redujo la percepción de seguridad de mercados emisores europeos y estadounidenses, impulsando el desvío de la demanda hacia destinos alternativos. Según el informe, tras el surgimiento de tensiones militares en Irán a finales de febrero, países como Bahréin experimentaron una caída abrupta en su PSI de 81 puntos, situando este indicador en 9,6 sobre 100. Omán también registró un descenso importante de 56,7 puntos, alcanzando los 24,8, mientras que Catar descendió 54,9 puntos, quedando en 18,4. Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos reflejaron una mayor capacidad de resistencia: pese a la bajada, sus índices se ubicaron en 85,3 y 51,9 respectivamente.

El medio resaltó la aparición de un “efecto contagio” en otros destinos cercanos que no participan de forma directa en el conflicto. Jordania redujo su PSI en 30,3 puntos hasta su nivel más bajo reciente y Turquía en 25,8 puntos. Egipto experimentó una contracción más limitada, de 7,6 puntos, aunque su exposición a la evolución del conflicto sigue alta debido a la dependencia de alertas de viaje y la conectividad aérea, según consignó Mabrian.

En el análisis ofrecido por la firma de datos, uno de los factores más destacados afecta a los viajeros estadounidenses, identificados como especialmente sensibles ante contextos de inestabilidad. La percepción de seguridad en Kuwait para este grupo bajó 87,3 puntos y en los Emiratos Árabes Unidos, 79,2 puntos. Reportó Mabrian que, dada la relevancia de este mercado emisor para el sector turístico, las proyecciones a corto plazo se ven limitadas en cuanto a una posible recuperación.

El informe describe tres grandes rutas de redistribución de la demanda que anteriormente se dirigía a Oriente Medio. Una es el turismo de proximidad, donde los viajeros europeos prefieren destinos cercanos. Los datos revelan que, dentro de este contexto, los alemanes priorizan Grecia y Marruecos; los italianos eligen Croacia, Noruega y España; y los británicos muestran mayor inclinación por Malta y Montenegro. En segundo lugar, se consolida la opción asiática, con Japón, Tailandia, Vietnam y Filipinas manteniéndose como destinos preferidos, especialmente cuando los costos de vuelos directos se mantienen competitivos. Por último, América Latina aparece como región emergente en esta transferencia de flujo turístico, donde Perú y Brasil ganan relevancia entre viajeros procedentes de Francia, Italia y Estados Unidos. En el listado de nuevos polos de atracción para el mercado del Reino Unido figuran Sudáfrica y las Maldivas.

Según enfatizó Carlos Cendra, director de Marketing y Comunicación de Mabrian, los países del Golfo habían logrado consolidar una imagen de entorno estable y preveían un crecimiento positivo en el turismo para 2026, situación que ahora se ve comprometida. “Este repentino cambio de tendencia subraya lo crucial que es monitorizar el sentimiento en torno a la seguridad, un activo estratégico pero intrínsecamente frágil y volátil”, expresó Cendra, citado por el medio de inteligencia turística.

Entre las prioridades señaladas por Mabrian para los administradores de destinos turísticos figura la necesidad de reactivar la confianza de los viajeros tan pronto cese la inestabilidad regional. El informe concluye que la restauración de la percepción de seguridad será clave para recuperar una demanda que ya explora alternativas en el mercado global del turismo.