EEUU publica entrevistas del FBI a una mujer que acusó a Trump de agredirla sexualmente cuando era menor

El departamento de Justicia desclasificó archivos sobre presuntos abusos atribuidos a un exmandatario, con declaraciones censuradas por seguridad, mientras la denunciante afirma que recibió amenazas vinculadas a personas cercanas a Jeffrey Epstein según los reportes divulgados

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La denunciante, según consta en los documentos del FBI desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, afirmó haber sido objeto de llamadas de amenaza, que vinculó tanto a Jeffrey Epstein como a otra persona, a quien identificó como el propio Donald Trump tras ser preguntada por los agentes. Este hecho aparece en las entrevistas publicadas por el Departamento, que corresponden a interrogatorios realizados entre agosto y octubre de 2019 y que, hasta ahora, no habían salido a la luz a causa de restricciones relacionadas con la confidencialidad. De acuerdo con la información recogida por el medio, los archivos se difundieron parcialmente censurados por motivos de seguridad, en medio de procedimientos en el Congreso y de investigaciones sobre la transparencia en el manejo de pruebas sensibles.

Según consignó la información oficial citada por diversos medios internacionales, las entrevistas divulgadas incluyen el testimonio de una mujer, cuyo nombre no se ha hecho público, que acusó a Donald Trump de haberla agredido sexualmente en su adolescencia, en encuentros facilitados a través de Jeffrey Epstein. De acuerdo con lo que declaró la denunciante ante los agentes del FBI, los hechos ocurrieron cuando tenía entre trece y quince años. La joven relató que Epstein la llevó a un edificio donde conoció a Trump, y aseguró que el expresidente le pidió a las otras personas presentes que abandonaran la sala antes de que sucedieran los hechos denunciados. Tras este traslado de los acompañantes, según los documentos divulgados, Trump habría expresado: “Deja que te enseñe cómo deben ser las niñas pequeñas”. La mujer describió que acto seguido el entonces magnate se bajó la bragueta e intentó forzarla a una práctica sexual. Ante su resistencia, Trump le habría tirado del pelo y le propinó un puñetazo, para luego exigir que se la llevaran.

El Departamento de Justicia detalló que los archivos publicados forman parte de un conjunto que había sido “codificado como duplicado de forma incorrecta”, motivo por el que no se difundieron en las primeras rondas de publicación de documentos relacionados con investigaciones sobre Jeffrey Epstein y figuras de alto perfil. En su mensaje en redes sociales, la institución anunció la puesta a disposición de miembros del Congreso de todos los documentos codificados como duplicados, sin censura, para su consulta en la Sala de Lectura del Congreso. Hasta el momento, ninguna autoridad de la Casa Blanca emitió declaraciones sobre el contenido o el impacto de la liberación de estos archivos. La medida responde, según reportó la prensa, a interrogantes planteados por legisladores demócratas que han estado investigando si hubo retención de documentos con información relevante sobre acusaciones contra Trump, cuestión que ha sido negada hasta ahora por el Departamento de Justicia.

Durante su entrevista con el FBI, la denunciante aseguró que tanto ella como personas de su entorno fueron objeto de llamadas amenazantes, que consideró provenientes de personas vinculadas a Epstein o a “el otro”, término que explicó como una referencia a Trump. Posteriormente, agentes federales indagaron sobre el motivo por el que decidió reportar los hechos tantos años después. La mujer respondió cuestionando la efectividad de las investigaciones: “¿Cuál sería el motivo para dar información a estas alturas de la vida, cuando existe una gran posibilidad de que no se haga nada al respecto?”, según consta en los documentos divulgados por el Departamento de Justicia.

La publicación de estas entrevistas ocurre en un contexto en el que líderes demócratas de la Cámara de Representantes han solicitado mayor acceso a registros federales relacionados con presuntos abusos cometidos por personas vinculadas a Jeffrey Epstein y a figuras como Trump. Según publicó la prensa internacional, estos representantes han puesto en duda si todas las pruebas se pusieron oportunamente a disposición de las autoridades legislativas encargadas de supervisar las investigaciones en curso. En sus comunicaciones, el Departamento de Justicia reiteró que pondrá a disposición de los congresistas toda la información sin editar sobre estos casos específicos.

Donald Trump y su entorno siempre han rechazado haber cometido delitos en su relación con Epstein. El caso ha suscitado amplio interés en los medios y en los círculos políticos debido a la gravedad de las acusaciones y a las conexiones con personas de alto perfil en Estados Unidos. La publicación de estos documentos añade nuevos elementos a la serie de controversias y cuestionamientos sobre el manejo de pruebas y la protección de presuntas víctimas en investigaciones que involucran a personajes públicos.

La identidad de la denunciante permanece reservada, en línea con los protocolos de confidencialidad adoptados por el FBI y el Departamento de Justicia en estos procedimientos. Los extractos divulgados reflejan una dinámica de interrogatorio en la que los investigadores buscaban esclarecer tanto los hechos denunciados como los posibles vínculos entre las amenazas recibidas y las personas que habrían tenido interés en disuadirla de declarar ante autoridades estadounidenses.

El contexto de la publicación de estos archivos coincide con el renovado escrutinio sobre el legado de Jeffrey Epstein y la red de personajes con quienes mantenía relaciones comerciales o personales. Según reportó el Departamento de Justicia, la liberación parcial de los documentos responde a compromisos de transparencia hacia el Congreso y a la presión de diversos actores políticos y mediáticos por esclarecer las acusaciones presentadas en años recientes.

A lo largo de las entrevistas, según detallaron los documentos desclasificados, la denunciante fue consultada repetidas veces por la cronología de los hechos, su relación con Epstein y el momento exacto en que presuntamente conoció a Trump. En sus respuestas, describió ambientes controlados por Epstein y restricciones de movimiento que dificultaban la identificación de otras personas presentes o la precisión del contexto. Este tipo de elementos figura en las notas oficiales como parte de la razón por la que se conservaron ciertas partes de los archivos en versión censurada.

El Departamento de Justicia remarcó en sus comunicados que no considera cerrada la revisión de todos los documentos sobre el caso Epstein, y que seguirá liberando información codificada de acuerdo a los parámetros legales para la protección de la identidad de menores y testigos. Hasta el momento, las averiguaciones sobre las acusaciones que involucran a Trump y a otras figuras públicas continúan abiertas en distintas instancias judiciales y legislativas.

Los reportes difundidos subrayan la importancia de la colaboración entre el FBI, el Departamento de Justicia y el Congreso para determinar si existió algún tipo de interferencia o retención injustificada de archivos comprometidos en casos de presunto abuso sexual relacionado con Jeffrey Epstein. La publicación de las entrevistas con la denunciante constituye otro episodio en el desenvolvimiento de este extenso caso, que involucra tanto a exmandatarios como a diversas personalidades del ámbito político y empresarial de Estados Unidos.