Irán reivindica una nueva oleada de ataques contra Israel y una importante base de EEUU en Qatar

Dron y misiles lanzados por fuerzas iraníes impactaron posiciones consideradas enemigas en Medio Oriente, según autoridades de Teherán, que aseguran atacar tanto embarcaciones militares extranjeras como instalaciones bajo control de aliados occidentales tras recientes enfrentamientos

Guardar
Imagen VIV5IJHEKRETJFKNH3R3T7BDSM

El portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní informó el martes del lanzamiento de cuatro misiles de crucero dirigidos contra el portaaeronaves “USS Abraham Lincoln”, que se encontraba a una distancia de entre 250 y 300 kilómetros de la costa de Chabahar. Según el portavoz, “tras el disparo de estos cuatro misiles de crucero contra él, el buque ha huido hacia zonas al sureste del océano Índico”. Hasta el momento, la Armada de Estados Unidos no realizó comentarios públicos sobre el supuesto ataque ni acerca de una posible reubicación del navío. Esta acción forma parte de la serie de ataques con drones y misiles que, según el Ejército de Irán, tuvieron como blanco tanto la base militar estadounidense de Al Udeid en Qatar como posiciones israelíes, en respuesta a la ofensiva lanzada de forma conjunta por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. Así lo recogió la cadena pública iraní IRIB, de acuerdo con el relato difundido por el medio.

Tal como publicó IRIB y consignó también la agencia Europa Press, el Ejército iraní reivindicó múltiples operaciones con drones y misiles dirigidas a “posiciones enemigas”, concretamente a “zonas militares israelíes” y a la base Al Udeid, gestionada por Estados Unidos en Qatar. No trascendieron detalles oficiales sobre posibles víctimas o los daños ocasionados por estos ataques, mientras que la Armada ha confirmado, mediante voceros citados por la televisión pública iraní, el empleo de misiles contra naves que consideraba hostiles y contra bases identificadas como estratégicas en la región.

El Ejército iraní afirmó que las acciones ofensivas y defensivas “frente al agresivo enemigo continúan con total fuerza”, según declaraciones reproducidas por IRIB y referidas por Europa Press. De este modo, las autoridades militares de Teherán remarcaron que su respuesta busca contrarrestar la ofensiva sorpresa iniciada el 28 de febrero por fuerzas de Estados Unidos e Israel, cuyos ataques, aseguró la Media Luna Roja de Irán en las últimas horas, han causado cerca de 800 muertos hasta este martes. En la lista de víctimas destacan figuras de alto rango, entre ellas el líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos cargos del Ejército, informó la Media Luna Roja según los datos oficiales citados.

La base de Al Udeid, ubicada en Qatar, constituye la principal avanzada militar de Estados Unidos en Oriente Próximo y juega un papel central en las operaciones estadounidenses en la región. Irán consideró a esta instalación como uno de los objetivos prioritarios de sus recientes ataques, según consignó IRIB. Desde Washington no hubo respuesta inmediata a las afirmaciones realizadas por las autoridades iraníes sobre los eventos ocurridos este martes, ni sobre la supuesta afectación a la base qatarí.

El reporte de IRIB detalló igualmente que la Armada de Irán amplió sus ataques más allá de misiones aéreas, utilizando misiles para golpear embarcaciones en el área de influencia, como parte de una estrategia de mayor presión sobre las fuerzas consideradas enemigas. Los comandantes iraníes reiteraron, en declaraciones públicas recogidas por la televisión estatal, que estas acciones están enmarcadas en el derecho a la autodefensa ante agresiones externas.

Las acciones armadas recientes surgen en un contexto de alta tensión, tras la serie de ataques que involucraron tanto objetivos iraníes como intereses aliados de Estados Unidos e Israel. IRIB citó a fuentes militares que advierten sobre la posibilidad de que las operaciones continúen, en tanto persista la confrontación en la región. Las autoridades iraníes sostienen que la ofensiva tiene como propósito disuadir nuevas acciones bélicas de los países involucrados, al tiempo que buscan evidenciar su capacidad de respuesta militar ante adversarios extranjeros.

La televisión pública iraní también destacó la magnitud de las pérdidas humanas tras los ataques previos contra Irán, señalando la muerte de figuras clave en el aparato estatal y militar del país. Según la Media Luna Roja, la cifra de víctimas alcanza unas 800 personas, incluidos miembros destacados del gobierno y el Ejército iraní. Esta información fue citada también por Europa Press en su cobertura de los hechos.

La base de Al Udeid, según informaciones difundidas por IRIB, alberga un contingente significativo de tropas estadounidenses y se cataloga como uno de los puntos estratégicos para el despliegue de operaciones en Oriente Próximo. Las autoridades iraníes consideran que el ataque a esa instalación es una advertencia sobre su disposición a responder contra infraestructura militar extranjera que, perciben, amenaza la seguridad nacional.

Las operaciones con drones y misiles se enmarcan en una escalada que, según medios oficiales de Teherán, pretende equiparar la capacidad de represalia frente a las acciones ejecutadas por Israel y Estados Unidos. Portavoces del Ejército afirmaron a IRIB que mantendrán su postura de resistencia y proseguirán con acciones armadas mientras persistan las hostilidades en la región. No se publicaron imágenes ni se ofrecieron evaluaciones independientes sobre los daños materiales provocados por los ataques.

A lo largo de los partes difundidos este martes, las fuentes iraníes insistieron en que la escalada responde al deber de proteger intereses propios ante una ofensiva que consideran fue iniciada por fuerzas extranjeras. Tanto la televisión estatal como la Media Luna Roja, citadas por Europa Press en sus despachos, señalaron la gravedad de las pérdidas sufridas por las autoridades iraníes tras los ataques ocurridos a finales de febrero, lo que motiva, según las mismas fuentes, la respuesta con misiles y drones contra intereses enemigos en Medio Oriente.