
La dirección de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha solicitado al Ministerio de Función Pública adaptar la estructura de sus puestos de trabajo a las necesidades actuales del organismo, una medida que busca frenar la salida de profesionales capacitados y ajustar los niveles salariales a la carga y responsabilidad real del personal. Esta petición incluye la adecuación de 200 puestos con remuneraciones acordes al volumen y la exigencia del trabajo desempeñado, y se encuentra actualmente a la espera de aprobación por parte del departamento que encabeza Óscar López. Este retraso en la respuesta institucional es uno de los factores que motivaron al sindicato CSIF a anunciar una concentración de protesta convocada para el 12 de marzo frente al Ministerio de Sanidad, según informó el propio sindicato y reportó el medio.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) justificó esta acción por el “deterioro” que, según la organización, afecta a la AEMPS. De acuerdo con lo que publicó el medio, la protesta apunta específicamente a la fuga de expertos y al deterioro de las condiciones laborales dentro de la Agencia, un organismo público dependiente del Ministerio de Sanidad cuya función principal es garantizar la calidad, la seguridad, la eficacia y la correcta información sobre medicamentos, productos sanitarios, cosméticos y otros artículos que pueden impactar tanto en la salud humana como en la animal y en el medio ambiente. Además, la AEMPS actúa como autoridad sanitaria de referencia en materia de seguridad y colabora de manera directa con la Agencia Europea en diversos procedimientos y controles.
PUBLICIDAD
El sindicato recordó que ya había realizado una primera petición de intervención en noviembre del año pasado, aunque desde entonces, según detalló CSIF, el Ministerio de Sanidad no ha adoptado ninguna medida efectiva para abordar el problema. Esta inacción, a juicio de la organización sindical y según reflejó el medio, ha agravado la situación laboral en la Agencia, donde los empleados denuncian tanto la falta de reconocimiento como la carencia de apoyo institucional.
En cuanto a las causas del éxodo de profesionales, CSIF alertó sobre las condiciones salariales. Solamente el 35 por ciento de los puestos de nivel A1, reservados para empleados con máxima formación, cuentan con una retribución superior al mínimo. En comparación, en la Administración General del Estado esta cifra se eleva al 87 por ciento, y dentro del propio Ministerio de Sanidad alcanza el 73 por ciento. “Las retribuciones medias suponen una disminución considerable respecto al resto de la Administración”, precisó CSIF. Según consignó el medio, esta diferencia se traduce en una pérdida de atractivo para los puestos ofertados, que no pueden competir en condiciones con otras instituciones u organismos.
PUBLICIDAD
De acuerdo con los datos oficiales facilitados por CSIF y recogidos por el medio, la fuga de talento llevó, durante el último año, a que el 10 por ciento de la plantilla, compuesta por cerca de 600 trabajadores, abandonara la Agencia. Esta reducción no ha ido acompañada de una menor carga de trabajo, lo que ha provocado, según expuso el sindicato, una saturación de los recursos disponibles y situaciones de sobrecarga administrativa. El estancamiento en el número de empleados se ha mantenido en los últimos años, a pesar de que el volumen y la complejidad de las tareas a realizar han ido en aumento.
CSIF también señaló que la escasez de personal ya ha tenido consecuencias directas en la operatividad de la Agencia. Entre estas, se destaca el cierre del laboratorio de Materias Primas y la unificación de los laboratorios de Tecnología Farmacéutica y de Análisis Químicos, lo que, a juicio del sindicato, resulta de la imposibilidad de mantener los niveles y la diversidad de servicios exigidos. La organización puntualizó que estos cierres no responden a una falta de profesionalidad entre los trabajadores, sino a la ausencia de una oferta suficiente de puestos con condiciones y retribuciones adecuadas. Así, los actuales niveles salariales no solo dificultan la captación de talento, sino que también han generado la incapacidad de la AEMPS para retener a sus profesionales más cualificados.
PUBLICIDAD
Según publicó el medio, la pérdida de personal suficientemente capacitado ha supuesto la imposibilidad de mantener ciertas acreditaciones emitidas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), lo que impacta directamente en el reconocimiento y la calidad que se exige a la AEMPS como organismo regulador. La organización sindical advirtió que esta carencia de expertos pone en riesgo tanto la capacidad institucional de la Agencia para cumplir con sus responsabilidades como la credibilidad y el prestigio internacional de la entidad ante organismos europeos y globales.
Entre las demandas prioritarias para revertir la situación, CSIF remarcó la importancia de desarrollar una carrera profesional accesible para todos los empleados, que permita estabilidad y reconocimiento en el desempeño del trabajo. El sindicato remarcó que la plantilla actual percibe, según sus cálculos, cerca de 300 euros menos en comparación con empleados de igual nivel incluso dentro del propio Ministerio de Sanidad, situación que ha llevado a los trabajadores a aceptar jornadas laborales extensas y con horas extra que no se reconocen ni se pagan.
PUBLICIDAD
El sindicato aseguró, según reportó el medio, que la falta de iniciativas por parte tanto del Ministerio de Función Pública como del Ministerio de Sanidad está impulsando a los empleados públicos de la Agencia a buscar alternativas laborales en otras instituciones donde su formación y dedicación reciban una retribución y un reconocimiento más adecuados. CSIF alertó de que, si no se rectifica la actual política de recursos humanos, la Agencia podría ver mermada no solo su capacidad de prestar servicios de calidad, sino también uno de los fines que ha sido su seña de identidad desde su fundación.
A través de esta protesta, CSIF busca visibilizar una problemática que, según el sindicato y publicó el medio, amenaza la continuidad del servicio público esencial que ofrece la AEMPS, al constatar como la fuga de personal cualificado afecta directamente a las capacidades operativas del organismo. La movilización del próximo 12 de marzo, por tanto, pretende servir como nuevo llamado de atención al Gobierno, reclamando decisiones concretas que permitan salvaguardar tanto la funcionalidad interna de la Agencia como su reputación nacional e internacional en el ámbito de la seguridad sanitaria.
PUBLICIDAD