El número de billetes de euro falsos detectados fue de 444.000 en 2025, un 20% menos que el año anterior

Según el Banco Central Europeo, la proporción de imitaciones monetarias alcanzó uno de los niveles históricos más bajos desde la llegada del euro, con solo 14 copias fraudulentas por cada millón de originales en circulación, gracias a estrictos controles

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El máximo histórico de billetes falsos detectados en la eurozona se registró en 2009, cuando se identificaron 64 unidades fraudulentas por cada millón de auténticas en circulación. En contraste, la proporción actual de imitaciones alcanzó una de las cifras más reducidas desde la instauración del euro, con solo 14 copias fraudulentas por cada millón de originales, como resultado de la implementación de controles estrictos y mejoras en los sistemas de seguridad. Bajo este contexto, el Banco Central Europeo (BCE) informó que en 2025 se retiraron 444.000 reproducciones de billetes de euro falsificados, lo que representa una reducción del 20% respecto al dato del año previo.

De acuerdo con la comunicación difundida por el BCE y recogida por diferentes medios, la totalidad de billetes de euro falsos retirados durante el último año se mantuvo a la baja, reafirmando una tendencia sostenida de reducción en la circulación de moneda fraudulenta dentro de la zona euro. El BCE detalló, además, que la posibilidad de que una persona reciba un billete falso se considera baja en la actualidad, dadas las estadísticas disponibles y el alcance de los controles sobre la autenticidad de los billetes que circulan en la región.

Según los datos oficiales facilitados por el BCE, los billetes de 50 y 20 euros continúan ocupando los primeros lugares entre los más imitados. Los de 50 euros concentraron el 53,2% de las falsificaciones detectadas, mientras que los de 20 euros representaron el 27%. El resto de las denominaciones evidenciaron una incidencia significativamente menor: los billetes de 100 euros alcanzaron el 7,9%, los de 10 euros un 6,4%, los de 200 euros un 3,3%, los de 5 euros un 1,4% y los de 500 euros un 0,8% del total de unidades falsificadas interceptadas.

En cuanto al origen de los billetes apócrifos, el organismo con sede en Fráncfort reportó que el 96,8% de las falsificaciones se localizaron dentro de la eurozona, lo que revela la focalización del fenómeno en los países que conforman este bloque económico. El 2,2% de los billetes ilegítimos se encontraron en estados miembros de la Unión Europea que no usan el euro como moneda oficial, mientras que el 1% restante fue detectado en otros territorios fuera del continente europeo.

El BCE sostiene que el nivel alcanzado por las falsificaciones no constituye un motivo de alarma para los ciudadanos, aunque insta a la población a mantenerse atenta al recibir dinero en efectivo. Según publicó el BCE en su comunicado oficial, los billetes fraudulentos pueden identificarse con el método "toque, mire y gire", una técnica que permite reconocer elementos de seguridad auténticos mediante la inspección táctil, visual y el giro del billete para observar los efectos ópticos integrados en el papel moneda.

La institución financiera resaltó que, en muchos casos, los billetes falsos resultan fácilmente distinguibles por la baja calidad de las imitaciones respecto a las medidas de seguridad originales o, directamente, por la carencia de características de autenticidad como marcas de agua, elementos ópticos o relieves. El BCE recomienda, en estos escenarios, cotejar siempre cualquier billete sospechoso con otro del que se tenga certeza de su autenticidad.

Adicionalmente, a escala industrial, el organismo que preside Christine Lagarde desempeña un papel activo en el soporte técnico para comercios y entidades financieras que manipulan grandes cantidades de efectivo. El BCE aseveró que colabora para asegurar que las máquinas especializadas en procesamiento de billetes cuenten con la capacidad suficiente para identificar y clasificar billetes falsos, retirando así las imitaciones de forma automática durante los procesos internos de gestión del efectivo.

En caso de recibir un billete cuya autenticidad resulte dudosa, la autoridad monetaria recomienda dirigirse a las autoridades policiales, al banco central nacional o a una sucursal bancaria para verificar su validez. Según consignó el BCE, la cooperación con las instituciones de cada país miembro, tanto en la prevención como en la respuesta ante incidentes de falsificación, constituye una pieza clave para mantener los niveles de seguridad y confianza en la moneda única europea.

El Banco Central Europeo reiteró que, aunque la circulación de billetes falsos alcanzó mínimos históricos en 2025, es esencial que tanto los ciudadanos como los operadores profesionales sigan aplicando las recomendaciones y revisen los billetes con atención. El avance tecnológico y la sofisticación de los sistemas de seguridad han contribuido de manera decisiva a reducir la incidencia de la falsificación, refirmando la eficacia de los esfuerzos conjuntos entre autoridades y sector financiero en la protección del euro.