Las aerolíneas de EEUU retoman vuelos en el noreste tras un histórico temporal de nieve

Las principales compañías estadounidenses recuperan conexiones en varios aeropuertos clave, mientras persisten disrupciones y cancelaciones tras el azote de intensas nevadas que paralizaron infraestructuras y obligaron a declarar estado de emergencia en ocho estados del país

Guardar

Las operaciones aéreas continúan con dificultades en los principales aeropuertos del noreste de Estados Unidos, donde la cancelación de vuelos persiste a pesar de los esfuerzos de las compañías por retomar gradualmente sus servicios. El portal FlightAware reportó durante la mañana del martes la anulación de más de 2.000 vuelos con salida o llegada prevista a aeropuertos en la región, evidenciando una mejora en relación con las más de 5.700 cancelaciones registradas el lunes, jornada que marcó el punto máximo del impacto ocasionado por la tormenta de nieve. Esta situación refleja una recuperación moderada tras un temporal catalogado como histórico, conforme publicó la agencia EFE.

Las principales aerolíneas estadounidenses, entre ellas American Airlines, United Airlines y Delta Air Lines, han anunciado planes para aumentar paulatinamente el número de vuelos, así como para implementar medidas de reubicación a pasajeros afectados. Según detalló EFE, American Airlines prevé restablecer sus operaciones en Boston y Nueva York durante la mañana del martes. Mientras, United y Delta informaron la programación de frecuencias adicionales y la gestión de conexiones alternativas a lo largo de toda la jornada.

A pesar de estas iniciativas, los datos estadounidenses muestran una recuperación lenta de la conectividad aérea. El Aeropuerto Internacional Logan de Boston sufrió la cancelación del 50% de sus salidas programadas para el martes. En la zona de Nueva York, los problemas persisten: el aeropuerto de Newark y el de LaGuardia reportaron cancelaciones del 49% de los vuelos, y el aeropuerto John F. Kennedy, el 41%, conforme a los registros reportados por FlightAware y citados por EFE.

El colapso temporal en las infraestructuras no se limitó al transporte aéreo. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) indicó que la tormenta dejó acumulaciones de nieve de hasta 58 centímetros (23 pulgadas) en LaGuardia y 43 centímetros (17 pulgadas) en Boston, complicando también los accesos y el funcionamiento de carreteras y servicios urbanos clave.

El área afectada por este fenómeno meteorológico abarcó extensas zonas del noreste y la costa atlántica. De acuerdo con EFE, los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Massachusetts, Maryland, Rhode Island, Pensilvania y Delaware se vieron forzados a declarar el estado de emergencia, buscando agilizar recursos y coordinación ante la magnitud de la emergencia.

Nueva York experimentó su nevada más intensa desde el año 2016, lo que se tradujo en notables complicaciones para el transporte, la movilidad urbana y la logística. Además, el restablecimiento de las actividades normales en aeropuertos y carreteras depende en algunos casos del ritmo de remoción de nieve y de la reanudación de servicios esenciales, como los sistemas de transporte público y los accesos a los centros logísticos.

Las aerolíneas alertaron a los pasajeros acerca de posibles retrasos y cambios de última hora, y mantienen abiertos canales de información y atención especial a quienes resultaron afectados por las cancelaciones desde el inicio de la tormenta. EFE reportó que la gestión de reembolsos, reubicaciones y cambios de fechas avanza conforme al ritmo de restitución del tráfico aéreo y las condiciones meteorológicas.

La lenta normalización de las comunicaciones plantea desafíos adicionales para los viajeros que vieron alterados sus planes y para la infraestructura regional, tensada tras sucesivas jornadas de operación parcial o paralizada. Mientras, las autoridades y las compañías operadoras buscan estrategias para evitar la saturación de aeropuertos y para coordinar el reinicio ordenado de los servicios.

La situación generada por el temporal pone de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas de transporte ante eventos climáticos extremos. El balance provisional de la semana da cuenta de la magnitud de la tormenta y de las labores en curso para restaurar los servicios en la región del noreste estadounidense, según consignó EFE.