Bruselas dice que las negociaciones para un acuerdo comercial con Australia están en su fase "más sensible"

Autoridades europeas y australianas destacan avances recientes tras una reunión ministerial, aunque mantienen cautela al evitar revelar detalles sobre asuntos aún por resolver, señalando que persisten diferencias clave para concluir el tratado de libre comercio iniciado en 2018

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El comunicado conjunto emitido tras el reciente encuentro ministerial entre la Unión Europea y Australia describió la reunión como "constructiva y positiva", según detalló la Comisión Europea. Ambas partes señalaron avances en la reducción de diferencias en un número limitado de asuntos todavía por resolver, aunque no especificaron cuáles son esos puntos. Esta declaración se produjo tras la reunión celebrada el pasado viernes entre Maros Sefcovic, comisario de Comercio de la Unión Europea, y Don Farrell, ministro de Comercio y Turismo de Australia, cuyo propósito principal fue dar un nuevo impulso a las conversaciones encaminadas a la firma de un tratado de libre comercio, proceso que permanece abierto desde el año 2018.

De acuerdo con la Comisión Europea, las negociaciones han entrado en un momento de “máxima sensibilidad”, razón por la cual ha evitado ofrecer detalles concretos sobre los avances alcanzados en las últimas rondas de negociaciones celebradas a finales de la semana pasada en Bruselas. El portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, declaró este lunes durante una rueda de prensa en la capital belga que no harían comentarios sobre negociaciones en curso, especialmente cuando atraviesan la que calificó como la fase “más sensible”. Además, el funcionario de la Comisión no precisó si existe ya fecha definida para futuras rondas políticas entre ambas partes.

Desde el inicio de las conversaciones en 2018, el objetivo del pacto comercial entre la Unión Europea y Australia ha consistido en fortalecer los intercambios bilaterales y facilitar el acceso a los respectivos mercados. El proceso registró contratiempos en 2023 al no lograrse un acuerdo sobre el acceso de determinados productos agroalimentarios australianos —como la carne bovina, ovina y el azúcar— al mercado europeo. Según consignó la Comisión Europea, estas demandas por parte de Canberra fueron uno de los elementos que ralentizó y complicó los avances en la negociación.

El medio reportó que la aspiración de Bruselas pasa por alcanzar un acuerdo próximamente, añadiendo este tratado con Australia a otros recientes como el firmado con Mercosur y el principio de acuerdo comercial con India. El conjunto de estos entendimientos forma parte de una estrategia orientada por la Unión Europea a robustecer la cooperación económica con socios internacionales considerados fiables, en un escenario marcado por tensiones e inestabilidad en las relaciones con potencias globales como China y Estados Unidos.

Durante el encuentro en Bruselas, Sefcovic y Farrell enfocaron sus esfuerzos en dinamizar el ritmo de las conversaciones. Tal como publicó la Comisión Europea, ambos responsables destacaron en su nota conjunta la existencia de ciertos puntos de convergencia, sin que se detallaran los ámbitos exactos en los que se logró acercar posiciones. A pesar de este progreso, el comunicado subrayó que persisten diferencias clave que todavía deben ser resueltas para la conclusión exitosa del tratado de libre comercio.

El portavoz Olof Gill indicó ante los medios que la costumbre de la Comisión es no comentar detalles de negociaciones abiertas, especialmente en momentos decisivos y delicados. Tanto la Unión Europea como Australia han expresado públicamente su voluntad de culminar el proceso de diálogo, aunque ambos actores mantienen posturas diferentes en cuestiones sectoriales que han sido foco de controversia desde hace meses.

Según puntualiza la Comisión Europea, la culminación del acuerdo con Australia representaría un paso más en la consolidación de la estrategia europea de diversificación y fortalecimiento de alianzas económicas. La intención declarada por Bruselas es reforzar la estabilidad de las cadenas de suministro y ampliar el acceso a mercados alternativos, dadas las tensiones registradas en relaciones comerciales con otras grandes economías.

El medio precisó además que, aunque persisten obstáculos en temas sensibles como el acceso al mercado agrícola, parte de la reciente ronda de negociaciones ha servido para delimitar el número de asuntos pendientes y aproximar posiciones sobre varias cuestiones clave. El resultado de las conversaciones de alto nivel celebradas en Bruselas ha sido valorado por ambas partes como un avance, aunque no definitivo.

En cuanto a la dinámica de las negociaciones, la Comisión Europea mantiene la política de discreción sobre el contenido de los intercambios, replicando la postura adoptada en otras negociaciones recientes que han implicado a la Unión Europea y terceros socios comerciales. Esta reserva responde tanto al carácter estratégico de los asuntos discutidos como a la intención de evitar cualquier impacto negativo que la difusión anticipada de detalles pudiera tener sobre la marcha de las conversaciones o sobre las partes implicadas.