Al Shara aboga por el "control moral de la sociedad" siria desde el islam para evitar "disputas ideológicas"

El mandatario sirio defendió una iniciativa apoyada por líderes religiosos para fortalecer la cohesión social mediante principios islámicos, advirtiendo sobre el riesgo de conflictos doctrinales que podrían socavar los esfuerzos de recuperación en el país tras el derrocamiento de Assad

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Durante la presentación de la Carta de la Unidad del Discurso Islámico en Damasco, Ahmed al Shara, presidente sirio y antiguo líder de Hayat Tahrir al Sham (HTS), subrayó la gravedad de los desafíos actuales del país, entre los que identificó décadas de corrupción y los efectos de la destrucción de infraestructuras como obstáculos significativos para la recuperación nacional. En este contexto, destacó la iniciativa para fortalecer la cohesión social mediante la aplicación de principios islámicos en la esfera pública, una estrategia que, aseguró, busca evitar disputas doctrinales perjudiciales para el proceso de reconstrucción tras la reciente caída de Bashar al Assad. Según informó la agencia SANA, Al Shara explicó que la unidad ideológica se convierte en un elemento central para enfrentar los retos estructurales y sociales que afectan a Siria después de años de conflicto y gobierno del Partido Baaz.

El medio SANA detalló que la ceremonia, celebrada en el Palacio de Congresos de Damasco, contó con la presencia de más de 150 personalidades religiosas procedentes de diversas provincias, junto a los ministros de Beneficencia y Justicia, y el asesor presidencial para asuntos religiosos. Los asistentes escucharon a Al Shara exponer que “tenemos muchas prioridades en Siria y no nos podemos permitir entrar en disputas ideológicas de hace siglos”, en referencia a las tensiones doctrinales que, en su opinión, pueden socavar los intentos de reconstrucción del país. Como parte de la estrategia del actual gobierno, la Carta de la Unidad del Discurso Islámico fue promovida por el Ministerio de la Beneficencia y el Consejo Supremo de las Fatuas de Siria con el objetivo de consolidar criterios y prácticas entre la comunidad de estudiosos y líderes islámicos.

En palabras recogidas por la televisión pública Syria TV, Al Shara remarcó que el mimbar o púlpito debe conservar el estatus de espacio de confianza tanto para el orador como para la audiencia: “El mimbar o cualquier otro lugar para dirigirse a los fieles debe ser una posición de confianza, como la palabra del orador y las conciencias de la gente que debe confiar en el dais que ocupa el mimbar”. Sostuvo que la misión de los predicadores no se limita a la transmisión de conocimiento religioso, sino que implica también la formación de las nuevas generaciones en valores considerados necesarios para la sociedad actual. Según publicó Syria TV, Al Shara asignó responsabilidad compartida a oradores, educadores y comunicadores en la orientación de la opinión pública y el comportamiento social, al afirmar que “compartimos la responsabilidad de dirigir a la sociedad con el discurso en las mezquitas, escuelas y medios de comunicación para guiar a la opinión pública y el comportamiento”.

El líder sirio, según consignó la agencia de noticias SANA, defendió el enfoque institucional y la importancia de la integración entre los diferentes órganos religiosos y estatales. Consideró vital que todas las instituciones sean plenamente conscientes de sus funciones en el marco de este nuevo proyecto. El Gobierno, a través de la nueva Carta, propone que los discursos en las mezquitas y los contenidos religiosos en espacios educativos y mediáticos se elaboren desde criterios unificados y enfocados a la estabilidad social.

De acuerdo con la información divulgada por SANA, Al Shara insistió en la urgencia de evitar que se trasladen rivalidades históricas o tensiones doctrinales al espacio público sirio, y recalcó que Siria enfrenta actualmente problemas derivados de “60 años de corrupción administrativa y organizativa”, agravados por “la gran destrucción de las infraestructuras y todos los ámbitos de la vida”. En su intervención, vinculó directamente el desarrollo nacional y la paz interna con el control moral inspirado por la doctrina islámica.

SANA recordó el pasado de Al Shara como antiguo miembro del Frente al Nusra, vinculado con Al Qaeda en Siria, y posterior dirigente de HTS, que encabezó la ofensiva que el 8 de diciembre de 2024 permitió a una coalición de grupos armados arrebatar el control de Damasco al gobierno de Assad. Ese cambio de poder marcó el fin de décadas de predominio del Partido Baaz y abrió una etapa de transición política dirigida por antiguos líderes insurgentes, quienes ahora buscan consolidar la estabilidad a través de iniciativas como la Carta de la Unidad del Discurso Islámico.

El documento presentado, según SANA y demás reportes, establece directrices para que los imanes y estudiosos musulmanes adopten un discurso común en temas religiosos, eliminando divergencias que pudieran alimentar fragmentaciones sociales. Voces del entorno presidencial citadas por medios estatales sirios indicaron que el propósito es reconstruir la confianza en las instituciones religiosas y su influencia sobre la vida pública. Durante el acto oficial, la idea de que los líderes religiosos deben “concienciar a la gente y educar a la nueva generación” fue reiterada, destacando el papel de la religión como herramienta para moldear valores comunitarios en la era posconflicto.

La iniciativa cuenta con el respaldo de los principales líderes religiosos sirios y busca posicionar al islam como elemento vertebral en la articulación de la sociedad, minimizando el riesgo de escisiones doctrinales que, en etapas anteriores, contribuyeron a la inestabilidad social. El medio SANA describió que la nueva etapa política, liderada por figuras como Al Shara, apela a la colaboración institucional entre ministerios, organizaciones religiosas y líderes clericales, con el objetivo de contribuir a la cohesión y reconstrucción nacional tras años de conflicto armado e inestabilidad política.