Comienza el Cosquin Rock, el festival que acompañó la evolución de la música argentina

Más de cien bandas unirán generaciones durante el emblemático encuentro musical en Córdoba, donde se esperan miles de asistentes en dos jornadas que amplían la propuesta del evento sumando artistas de géneros urbanos, pop y música electrónica

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La integración de nuevas generaciones se refleja en la asistencia multigeneracional que caracteriza al Cosquín Rock en su vigésima sexta edición, con la presencia de familias enteras entre el público. Según publicó la Agencia EFE, este fin de semana el festival prevé superar los 120.000 asistentes, quienes ocuparán el aeródromo de Santa María de Punilla, un espacio de 16 hectáreas en Córdoba intervenido con siete escenarios y servicios orientados a la comodidad del público, como modernos puestos de hidratación individuales, hamacas para el descanso y sillas voladoras que permiten una vista panorámica del evento. La amplia convocatoria, que reúne a más de cien bandas, marca el inicio de dos jornadas en las que la música argentina y latinoamericana se convierte en protagonista.

De acuerdo con la cobertura de EFE, el Cosquín Rock surgió en 2001 como una propuesta disruptiva dentro del paisaje cultural de la ciudad homónima, históricamente identificada con el folklore. El productor musical José Palazzo impulsó el festival como una alternativa a los eventos tradicionales que se celebran desde hace décadas en el Anfiteatro Próspero Molina, emblemático escenario del folklore nacional. En aquel primer año, las expectativas sobre la convocatoria fueron limitadas: la venta de boletos anticipaba apenas 3.000 asistentes, aunque finalmente el público superó los 12.000. "Fue sufrir con la venta de entradas (...) No había redes sociales, no había presupuesto de publicidad nacional. Nunca nos imaginamos que vendría gente de todos los puntos del país", recordó Palazzo en diálogo con EFE.

El festival llegó a la Plaza Próspero Molina, espacio donde se presentaron artistas como Atahualpa Yupanqui y Mercedes Sosa, pero la inclusión del rock representó un quiebre con la herencia criolla. El propio Palazzo señaló a EFE que entonces resultaba impensable organizar un evento de estas características en ese lugar. La primera edición incluyó una interpretación significativa: Divididos, formada tras la disolución de Sumo, tocó ‘El Arriero’, llevando el clásico de Yupanqui a una versión rockera, gesto que muchos tomaron como un desafío a la tradición.

Con el paso de los años Cosquín Rock dejó de percibirse como una “herejía” para consolidarse como encuentro masivo. Desde su debut, han pasado por sus escenarios figuras centrales de la música argentina como Charly García, Fito Páez y el recordado Luis Alberto Spinetta. Fito Páez, de hecho, forma parte de la grilla en esta edición. EFE detalló que el crecimiento del festival motivó su traslado a la Comuna de San Roque en 2005 y luego, en 2011, a su actual sede en Santa María de Punilla.

La apertura artística del evento cobró notoriedad en 2011, año en que Calle 13, agrupación puertorriqueña de música urbana, se presentó en medio de polémica por incorporar géneros ajenos al rock. "Generó controversia y un ‘hateo’ impresionante", contó Palazzo a EFE, aunque la respuesta del público terminó validando la decisión. A partir de entonces, la programación se diversificó incluyendo música electrónica, pop, trap y rap, con presencia de artistas como Chemical Brothers, Peces Raros (electrónica), Lali (pop), YSY A y Dillom (trap), además de Trueno (rap).

El medio EFE señaló que actualmente el Cosquín Rock atrae a distintas generaciones, incluyendo jóvenes cuyos padres y abuelos participaron en ediciones anteriores. Esta evolución transformó al encuentro en un evento familiar en el que conviven públicos de diferentes edades. Este año, además de los mencionados, el cartel confirma grupos como La Vela Puerca, Franz Ferdinand, Bersuit Vergarabat, Marilina Bertoldi, Hermanos Gutiérrez, Airbag y Viejas Locas, entre otros.

Cosquín Rock, según detalló EFE, ha superado las fronteras argentinas y ya celebró ediciones en México, Chile, Uruguay, Paraguay, Perú, Colombia, Estados Unidos y España, y se prepara para su debut en Brasil. Este proceso de expansión refleja el alcance regional e internacional del festival. El propio Palazzo aseguró al medio que el evento representa "un granito de arena de la evolución de la música argentina".

El desarrollo del encuentro también se evidencia en la infraestructura y servicios que acompañan a los asistentes. El medio EFE detalló que el predio ofrece innovaciones enfocadas en el bienestar del público, incluyendo puestos de hidratación, hamacas y sillas voladoras, que buscan responder a las nuevas demandas de los festivales de gran escala. Además, la organización destina esfuerzos a la seguridad y a la experiencia general, con propuestas pensadas tanto para quienes siguen los principales shows como para quienes desean recorrer diferentes espacios culturales dentro del evento.

El Cosquín Rock continúa renovándose y posicionándose como una plataforma de referencia tanto para el descubrimiento de nuevas propuestas musicales como para la consagración de figuras históricas. La ampliación de los géneros incluidos ha facilitado la integración de nuevas audiencias y ha impulsado la asistencia de familias completas, fenómeno que Palazzo interpreta como parte de la consolidación del festival. El medio EFE remarcó que la simultaneidad de siete escenarios fomenta la convivencia de distintos estilos y públicos, manteniendo la esencia plural y evolutiva que distingue al evento desde sus inicios.