
El Comité Olímpico Español (COE) expresó su respaldo a los reglamentos internacionales que prohíben la exhibición de mensajes políticos en las competencias deportivas, en referencia al caso del piloto ucraniano de skeleton Vladyslav Heraskevych, a quien no se le permitió participar en los Juegos de Invierno de Milán y Cortina d’Ampezzo por intentar competir con un casco como homenaje a atletas ucranianos fallecidos en el contexto de la invasión rusa. De acuerdo con lo publicado por el medio Europa Press, el COE manifestó su máximo respeto y solidaridad hacia el pueblo ucraniano, reconociendo el sufrimiento vivido a raíz del conflicto y el profundo impacto sobre los deportistas, sus familias y la población civil.
El COI había comunicado en días previos a la competición la prohibición de que Hereskevych exhibiese símbolos políticos durante su participación y, tras reunirse con la presidenta del organismo, Kirsty Coventry, una hora antes del inicio del evento, el deportista mantuvo su decisión, lo que conllevó a que el Comité Olímpico Internacional lo sancionara con la retirada de su acreditación y la imposibilidad de competir. Según reportó Europa Press, la iniciativa del atleta ucraniano consistía en portar un casco que incluía las fotografías de más de una decena de deportistas de su país, algunos de los cuales eran medallistas olímpicos juveniles, fallecidos durante ataques en el marco del conflicto bélico.
En su comunicado, el COE puntualizó que apoya la determinación del COI en apego a la normativa olímpica vigente, en la que se establece el principio de neutralidad en las áreas de competencia, así como la prohibición de cualquier manifestación con carga política, ideológica, religiosa o comercial. El organismo explicó que, según la Regla 50 de la Carta Olímpica, "no se permitirá ningún tipo de manifestación o propaganda política, religiosa o racial en ninguna instalación olímpica, sede u otro emplazamiento olímpico".
Europa Press detalló que, para el Comité Español, la neutralidad es un principio fundamental que asegura que los Juegos Olímpicos continúen siendo un espacio donde los atletas de diferentes países puedan competir en condiciones de igualdad y en un clima de respeto, independientemente de las diferencias o de los conflictos existentes a nivel internacional. La institución presidida por Alejandro Blanco reafirmó que este marco garantiza que las competiciones se desarrollen en un entorno justo y seguro para todos, evitando la exposición de los deportistas a controversias derivadas de cuestiones de índole política.
El COE recalcó que los Juegos Olímpicos representan el máximo exponente del diálogo y la convivencia, y constituyen una plataforma para la expresión de los valores universales del deporte, con el objetivo de mantener la competencia como una instancia de integración y unión, en vez de convertirse en un campo para la confrontación política. Según la entidad española, la regla que impide la presencia de mensajes políticos en el ámbito olímpico busca preservar que los y las atletas no se vean inmersos en disputas que trasciendan el ámbito estrictamente deportivo.
Por último, el organismo español subrayó que mantiene su compromiso con los principios fundamentales del olimpismo, la defensa del deporte como espacio de unión entre naciones y el respeto hacia todos los países y pueblos. Según resaltó Europa Press, el COE reiteró que continuará promoviendo un entorno deportivo donde prevalezcan la neutralidad, la igualdad y la convivencia pacífica como valores esenciales.