La inflación de Cuba desciende en enero y se sitúa en el 12,52% interanual en plena crisis energética

Las cifras oficiales muestran que el aumento de precios fue menor que en diciembre mientras el desabastecimiento de combustible complica la situación económica y los alimentos, bebidas y servicios sufren la mayor presión, según el gobierno de Miguel Díaz-Canel

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El sector de las bebidas alcohólicas y el tabaco en Cuba ha reflejado en los últimos doce meses la variación de precios más elevada, situándose en un aumento interanual del 69,82%, según datos proporcionados por la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba (ONEI). Junto a este rubro, las categorías de restaurantes y hoteles, educación y servicios relacionados con la vivienda también experimentaron avances significativos. En este escenario, la isla enfrenta una compleja coyuntura energética por el desabastecimiento de combustibles, lo que incide directamente en la estructura de costos y la presión sobre los precios de bienes y servicios. El gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel ha reconocido esta situación y se ha anunciado un paquete de medidas oficiales en respuesta a la escasez.

De acuerdo con los informes de la ONEI, recogidos por diversos medios, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró un incremento del 12,52% en enero de 2026, comparado con el 14,07% registrado en diciembre de 2025. El mes de enero reflejó un aumento mensual del 0,88%, en el contexto de continuas dificultades para acceder a combustibles, una situación agravada tras el corte del suministro de crudo procedente de Venezuela, una decisión atribuida a sanciones impuestas por Estados Unidos. Según reportó la fuente oficial, la presión recae especialmente en determinados sectores, mientras otras áreas exhiben una evolución de precios menos pronunciada.

Las estadísticas publicadas por la ONEI desglosan el comportamiento del IPC por divisiones de consumo. Restaurantes y hoteles registraron un crecimiento interanual del 21,46%, seguidos por el sector educativo, con un 17,22%, y los servicios de vivienda, con un alza del 14,47%. En el extremo opuesto, las divisiones de comunicaciones, salud, transporte y ocio experimentaron aumentos de menor cuantía: 0,46% en comunicaciones, 1,21% en salud, 5,24% en transporte y 6,02% en recreación y cultura.

El grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas fue destacado por la ONEI debido a un incremento mensual del 70,34%. Las alzas también se reflejaron en restaurantes y hoteles, con una subida del 14,30%, y en el grupo de bienes y servicios diversos, donde se registró un avance del 4,01%. Estas categorías constituyen una parte central de la canasta básica de los hogares cubanos, por lo que su encarecimiento repercute directamente en la vida cotidiana de la población. El medio oficial subrayó que el menor ritmo inflacionario observado en enero no impidió que persista la presión sobre los precios, especialmente en aquellos segmentos del consumo relacionados con la alimentación y los servicios.

El contexto macroeconómico está determinado en gran medida por la crisis en el abastecimiento de combustible, situación que se ha complicado tras la interrupción del suministro de petróleo venezolano, según detalla la ONEI y difunden medios locales. Las restricciones energéticas han impactado en la actividad productiva, los servicios públicos y los costos operativos de múltiples sectores, generando efectos indirectos sobre los precios al consumidor. El gobierno de Miguel Díaz-Canel, según informaron los medios estatales, ha reconocido estas dificultades y anunció la semana pasada la preparación de un conjunto de acciones para hacer frente a lo que denomina un “desabastecimiento agudo de combustible”, cuyo objetivo apunta a estabilizar el suministro y mitigar el impacto sobre la economía y los niveles de vida.

La caída de la inflación interanual respecto al mes previo no ha representado una recuperación en la capacidad de adquisición, ya que los precios de productos y servicios básicos siguen mostrando subidas considerables. Los datos oficiales reflejan que, si bien la tasa inflacionaria se redujo respecto a diciembre pasado, los principales motores del aumento se concentran en sectores esenciales, en especial alimentos y bebidas no alcohólicas. Este fenómeno está vinculado a problemas de producción, importación y logística, agravados por las dificultades energéticas mencionadas.

En materia política y económica, la reacción del gobierno se orienta hacia la contención de los efectos del desabastecimiento y la búsqueda de alternativas energéticas para paliar la situación. La prensa estatal, citando declaraciones de Díaz-Canel, explicó que las autoridades trabajan en un paquete de medidas que se ha considerado imprescindible ante la crisis, aunque hasta el momento no se han difundido detalles específicos sobre las acciones previstas. La reducción en el ritmo inflacionario se presenta como un elemento positivo en el balance del mes, pero no disipa las preocupaciones sobre la evolución de los precios y el acceso a recursos básicos.

La dinámica inflacionaria en Cuba está influida por múltiples factores, entre los que destacan los problemas en el suministro de energía y combustibles, la dependencia de importaciones para el abastecimiento de bienes esenciales y la incidencia de medidas externas como las restricciones estadounidenses al crudo venezolano. Según reiteró la ONEI, el comportamiento de los precios responde a una compleja combinación de factores estructurales y coyunturales que mantienen la presión sobre la economía nacional.

El seguimiento mensual del IPC y sus desagregados por sectores permite observar la persistencia de incrementos en sectores clave, especialmente en la alimentación. Los consumidores cubanos han experimentado durante los últimos meses un encarecimiento constante de bienes y servicios prioritarios, dentro de un contexto de bajos ingresos y acceso limitado a divisas. La situación, según resumió la ONEI y replicaron los principales medios nacionales, configura un desafío para la estabilidad económica, en tanto la inflación y el desabastecimiento energético interactúan para exacerbar las dificultades del día a día.