El Kremlin hablará con EE.UU. sobre la prohibición de exportar crudo venezolano a Rusia

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Moscú, 11 feb (EFE).- El Kremlin anunció este miércoles que se pondrá en contacto con la Casa Blanca para tratar la prohibición impuesta por Estados Unidos a Venezuela para exportar su petróleo a Rusia, país que está muy preocupado por el futuro de sus inversiones en el país latinoamericano.

"Esta es una decisión bastante reciente, pero sin duda emplearemos los canales de comunicación existentes con los estadounidenses para aclarar la situación", aseguró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.

Peskov también hizo saber que una de las motivaciones para el "diálogo con los estadounidenses" son los intereses rusos en el país latinoamericano.

"Tenemos inversiones en Venezuela, proyectos a largo plazo e interés mutuo con nuestros socios venezolanos", añadió.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos prohibió el martes que Venezuela realizase transacciones con particulares de Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba.

También prohibió las transacciones entre entidades venezolanas y empresas estadounidenses que sean propiedad, estén controladas o formen parte de empresas conjuntas, de manera directa o incluso indirecta por ciudadanos chinos.

Paralelamente, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó hoy a Estados Unidos de querer dominar sobre todo el continente americano, algo que confirman las recientes restricciones.

"(La Doctrina Monroe) se confirma por el hecho de que, tras lo ocurrido con Venezuela, Estados Unidos está imponiendo barreras a la industria petrolera venezolana", comunicó en una comparecencia ante la Duma o cámara baja del Parlamento ruso.

Lavrov reafirmó la solidaridad de Moscú con Caracas y La Habana.

"Nuestras prioridades incluyen el desarrollo de la cooperación en América Latina y reafirmamos nuestra solidaridad con los pueblos de Venezuela y Cuba, que se encuentran bajo fuerte presión externa", señaló en una ceremonia conmemorativa.

También condenó las "prácticas neocoloniales" y presión de Estados Unidos, incluidas las "intervenciones militares" contra las dos naciones caribeñas.