
Las principales aerolíneas que operan en el Aeropuerto Internacional de El Paso, entre las que se encuentran Delta Air Lines, United Airlines Holdings y American Airlines, retomaron sus frecuencias habituales tras el levantamiento de la restricción, según detalla Bloomberg. La terminal aérea, que movilizó aproximadamente 3,5 millones de pasajeros durante los primeros once meses de 2025, había quedado sin actividad a raíz de una orden federal que cesó totalmente las operaciones desde las 23:30 horas del día anterior.
La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos comunicó que ya no existe amenaza contra la aviación comercial y que, por lo tanto, el espacio aéreo sobre la ciudad fronteriza de El Paso, Texas, queda reabierto para el tráfico habitual. El medio Bloomberg reportó que la FAA notificó la reactivación de los vuelos mediante una publicación en redes sociales, donde también afirmó que todas las operaciones se realizarán con normalidad.
El cierre, establecido a través de un aviso NOTAM (Notice to Air Missions), contemplaba la suspensión de todos los vuelos en la zona de El Paso y en los alrededores de Santa Teresa. Las restricciones cubrían un radio de 10 millas náuticas desde la ciudad a una altitud máxima de 17.999 pies, de acuerdo con la información publicada por Bloomberg. El periodo contemplado para el cierre abarcaba hasta las 23:30 horas del 20 de febrero, sin embargo, la FAA decidió levantar la prohibición antes del plazo inicialmente previsto.
Chris Canales, concejal local, expuso mediante una publicación en redes sociales que ninguna autoridad municipal había sido informada con antelación sobre la decisión, señalando además que la restricción no contempló excepciones para vuelos militares, según detalló Bloomberg. Este aspecto generó inquietudes entre los funcionarios locales acerca de los criterios aplicados por la agencia federal para imponer y levantar tales restricciones.
El aeropuerto de El Paso representa un importante punto de conexión para el tráfico aéreo en la región fronteriza entre Estados Unidos y México. Durante el periodo afectado por el cierre, las aerolíneas que habitualmente operan en la terminal reportaron interrupciones en sus itinerarios y procedimientos para la reanudación paulatina de los servicios, informó Bloomberg. Tras el anuncio de la reapertura, las compañías volvieron a programar las salidas y llegadas conforme a los horarios establecidos.
La FAA utilizó sus canales oficiales para asegurar a los usuarios y a las compañías aéreas que la infraestructura aeroportuaria permanecerá en condiciones apropiadas para la continuidad de las operaciones. De acuerdo con el reporte de Bloomberg, el organismo recalcó la inexistencia de una amenaza vigente sobre la aviación comercial en la zona, lo que permitió restablecer el flujo de vuelos comerciales bajo las condiciones habituales.
El cierre temporal, que abarcó tanto el aeropuerto de El Paso como el área circundante a Santa Teresa, tuvo implicaciones tanto en el transporte de pasajeros como en el manejo de vuelos de carga y servicios logísticos, informó Bloomberg. Aunque la prohibición fue de alcance general, incluyó específicamente a los vuelos militares, aumentando los efectos sobre el conjunto de las operaciones aéreas en la región.
Durante el lapso en que el aeropuerto permaneció cerrado, no se notificaron incidentes relacionados con amenazas directas a la seguridad del tráfico aéreo, dato que la FAA subrayó al anunciar la decisión de reabrir. Según Bloomberg, la mayoría de los vuelos afectados correspondían a itinerarios nacionales y conexiones con ciudades del interior de Estados Unidos, dado el papel del aeropuerto como nodo para numerosas rutas comerciales.
El flujo de pasajeros en el Aeropuerto Internacional de El Paso, que en los primeros once meses de 2025 alcanzó los 3,5 millones de personas, pone de manifiesto la relevancia de esta terminal para la movilidad en Texas y en la frontera entre ambos países, según los datos publicados por Bloomberg. Además, la presencia de grandes aerolíneas nacionales subraya el impacto de la medida federal tanto en operadores comerciales como en usuarios habituales del aeropuerto.
La medida de la FAA, comunicada anticipadamente en el aviso NOTAM, dejó sin efecto todas las operaciones aéreas en el área determinada, lo que abarcó vuelos civiles y militares, según detalló Bloomberg. Este tipo de restricciones temporales, aunque inusuales, forman parte de los protocolos que la agencia puede aplicar para la protección del espacio aéreo ante posibles riesgos, aunque en esta ocasión la reapertura se basó en la ausencia de amenazas para el sector.
Bloomberg recogió que las autoridades aeroportuarias y las aerolíneas colaboraron en la reprogramación de vuelos tras la reapertura, con el objetivo de minimizar los tiempos de espera y restaurar la conectividad en la zona. La reacción de los usuarios y la coordinación entre los distintos actores involucrados resultaron claves para la normalización de las actividades en el aeropuerto internacional de El Paso.
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