Britney Spears vende los derechos de su extenso catálogo musical

La intérprete estadounidense firmó un contrato con la editorial Primary Wave, transfiriendo la propiedad de sus grandes éxitos musicales en un acuerdo calificado como “histórico”; se desconoce el monto, aunque estaría al nivel de otras ventas millonarias recientes

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Entre los temas abordados en los documentos legales mencionados por las publicaciones TMZ y Variety, se destaca que el acuerdo de Britney Spears con la editorial Primary Wave, firmado el 30 de diciembre pasado, abarca la transferencia de la propiedad de un amplio repertorio de éxitos. Esta operación, calificada en los archivos como “histórica”, marca un cambio significativo en la gestión y propiedad de la música de la artista estadounidense.

De acuerdo con ambos medios, Spears, representada por Cade Hudson, cedió la propiedad de su catálogo musical a Primary Wave, una de las editoriales más relevantes de la industria. La cuantía pactada no se ha divulgado en el contrato, aunque TMZ detalló que, según sus fuentes, la transacción podría acercarse a los 200 millones de dólares, una cifra comparable a la percibida recientemente por Justin Bieber en una operación similar. Tanto TMZ como Variety indicaron que Spears expresó satisfacción con la venta y que ha disfrutado el periodo posterior junto a sus hijos.

El acuerdo incluye tanto la transferencia de los derechos de autor como la gestión de regalías asociadas con algunas de las canciones más reconocidas de Spears. Entre los títulos citados por los medios figuran "…Baby One More Time", "(You Drive Me) Crazy", "Oops!... I Did It Again", "Toxic", "Stronger", "Womanizer", "Gimme More", "Everytime", "Circus", "Piece of Me" y "Lucky", entre otras piezas que han tenido un notable impacto en la música pop internacional. Según Variety, Sony Music era hasta ahora la titular y controladora del repertorio musical de Spears, y este factor sugiere que la venta incluye los derechos de las regalías asociadas a estas obras.

Según reportó Variety, el último álbum de Spears, titulado “Glory”, salió al mercado en 2016. Desde entonces, la artista no ha publicado nuevos discos y su calendario de conciertos permanece suspendido desde octubre de 2018, fecha en que ofreció su última presentación en el Gran Premio de Fórmula 1 en Austin, Texas. La intención de regresar a Las Vegas en 2019 con una nueva serie de espectáculos bajo el nombre “Domination” quedó cancelada antes de iniciar, después del éxito que acompañó a su residencia “Britney Spears: Piece of Me”, celebrada hasta 2017.

El medio EFE señaló que Spears se integra así a un segmento creciente de figuras internacionales que han vendido sus catálogos en los últimos años. La lista incluye nombres como Justin Bieber, Bruce Springsteen, Bob Dylan, Paul Simon, Neil Young, Shakira, KISS, Sting, Phil Collins y Stevie Nicks, quienes han decidido capitalizar la propiedad intelectual de sus composiciones mediante acuerdos con entidades editoriales.

El contrato firmado por Spears refleja la tendencia de músicos consolidados a transferir la titularidad de sus derechos musicales en operaciones valoradas en cientos de millones de dólares. La gestión de estos catálogos comprende tanto la recaudación de regalías por reproducciones y ventas, como el control del uso comercial y publicitario de las canciones. Según TMZ, la denominación de “acuerdo histórico” en el documento firmado muestra la magnitud y el alcance de la operación en el contexto de la industria del entretenimiento.

La información detallada por Variety indica que Spears, tras este traspaso, se encuentra alejada del ámbito discográfico y de los escenarios, tras una trayectoria que la consolidó como una de las figuras principales del pop internacional desde finales de la década de 1990. La decisión de vender su catálogo musical, explicó TMZ, ha sido considerada significativa en un momento en que la intérprete prioriza otros aspectos de su vida, manteniéndose apartada tanto de las grabaciones en estudio como de las giras.