Belén Rueda confiesa que tuvo que ir al psicólogo durante la adolescencia de su hija Belén Écija

Desvelan que la convivencia entre madre e hija enfrentó altibajos durante la juventud de Belén Écija, etapa que generó tensiones familiares, dificultades de comunicación y llevó a la reconocida actriz a buscar ayuda profesional para afrontar la situación

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Durante la promoción de la película ‘El vestido’, Belén Écija recordó que su adolescencia estuvo marcada por distanciamiento y tensiones en la relación con su madre, Belén Rueda. Esta etapa compleja derivó en dificultades de comunicación entre ambas y llevó a Rueda a buscar ayuda profesional para manejar esos retos familiares. Según consignó el medio Europa Press, la reconocida actriz relató que vivió dificultades importantes durante esos años y decidió asistir al psicólogo para comprender mejor los cambios que experimentaba su hija y poder acompañarla en su crecimiento.

Tal como publicó Europa Press, madre e hija participaron el pasado martes en el programa de televisión ‘El Hormiguero’, donde compartieron detalles de su primer trabajo conjunto como protagonistas de una película. ‘El vestido’ reúne en la pantalla a la actriz reconocida por ‘Mar adentro’ con su hija, en una historia que explora la compleja relación entre una madre y su hija adolescente. Ambas compartieron que este proyecto supuso para ellas cumplir un sueño profesional, y que el rodaje se convirtió en una experiencia gratificante, marcada por el apoyo mutuo.

Durante el programa, Belén Écija explicó que su etapa adolescente resultó un periodo de especial conflicto y que, aunque la relación con su madre había sido buena, durante esos años sintió como si se hubiera perdido la posibilidad de compartirlo todo con ella. “Esa era la sensación, y hasta que no pasa la adolescencia, esta no se vuelve a abrir”, detalló la joven, quien confesó que tras esa fase siente mayor cercanía con su madre. Según recogió Europa Press, Écija reconoció una conducta problemática en sí misma en aquellos años: “Fui complicada, pero no lo he sido en ningún otro momento de mi vida. Quería llamar la atención porque había factores de la vida personal que me dolían mucho”.

Belén Rueda ofreció su perspectiva destacando que la convivencia durante la adolescencia de su hija representó una prueba emocional para ambas. Manifestó que atravesó ese periodo con dificultad y decidió recurrir a la orientación psicológica: “Hubo un momento en el que tuve que ir al psicólogo”, declaró la actriz de ‘Mar adentro’, subrayando la importancia de tener recursos para afrontar esos retos. Rueda añadió que su hija tenía un carácter muy expresivo y apasionado, lo que intensificó las situaciones conflictivas propias de la adolescencia.

El medio Europa Press detalló una anécdota en la que Rueda, preocupada por los resultados escolares de Écija, le negó unas vacaciones previstas, permitiéndole elegir solo una de las opciones entre un viaje a Mallorca o de Interrail, tras haber suspendido asignaturas al final del curso. La decisión generó discusiones familiares, que ambas recordaron con humor durante la entrevista, evidenciando la evolución en la relación a lo largo del tiempo.

La entrevista en ‘El Hormiguero’ también reflejó la transformación en la dinámica entre madre e hija, quienes actualmente destacan la complicidad que han construido y la capacidad de comunicación más abierta. Rueda afirmó: “Ahora nos entendemos muy bien, no discutimos mucho, y como somos muy entusiastas cuando sale un proyecto hablamos mucho”. Ambas coincidieron en que las dificultades vividas en la juventud de Écija han dado paso a una etapa más armónica.

Fuera del ámbito personal, Europa Press reportó que Belén Rueda aprovechó los micrófonos durante la première de ‘El vestido’ para hablar sobre los obstáculos que ha afrontado en su trayectoria profesional. La actriz reconoció que, a lo largo de su carrera, enfrentó negativas y rechazos vinculados tanto a su género como a la edad: “Me han cerrado las puertas por ser mujer, o por la edad, bastante edadismo también”, comentó. Rueda aclaró que este tipo de experiencias también forman parte del recorrido dentro de la industria audiovisual y que el aprendizaje consiste en seguir adelante frente a las dificultades: “Si esa puerta se ha cerrado, la de al lado se abrirá porque una considera que tiene un valor”, relató, recordando que en su momento estas vivencias le resultaron dolorosas.

La participación conjunta de Rueda y Écija en ‘El vestido’ y su presencia en diversos medios, resumida por Europa Press, permiten observar el proceso de reconciliación y el fortalecimiento de la relación madre-hija, tanto en su esfera privada como profesional. La historia que han contado responde a los altibajos propios de la convivencia familiar durante la adolescencia y al aprendizaje que extraen tanto de los conflictos personales como de los retos laborales afrontados por la actriz a lo largo de su carrera.